Estos días los medios de comunicación y agencias de noticias han cuantificado la presencia de la pandemia en la casi totalidad de su parrilla. Si es una sobrevaloración de lo que los directivos de informativos y medios denominan "actualidad" lo veremos en el futuro (se aceptan apuestas) pero lo que sí es claro es que, desafortunadamente se han dejado de lado otras historias que tienen un transfondo real, personal y que también cambiarán la faz de este planeta.
Los conflictos bélicos en curso no estaban siempre en portada, ahora menos. Siria, Yemén, Libia, Afganistán, Sudán del Sur, todos metidos en el mismo saco como si tuvieran los mismos nexos o pertenecieran a la misma especie de noticiable. Pero también los campos de refugiados del sudeste asiático, Turquía, Grecia, o el tan olvidado Sahara Occidental. Todos estos focos de información ya ni aparecen en la escaleta.
No he sido una excepción. La demanda de contenidos para medios y agencias se sustenta en ofrecer cierta variedad (diferentes enfoque) sobre una misma temática al tiempo que garantizas la calidad de los mismos.
En esa línea, y desde la parte de análisis que genera la edición para la Región de Murcia de eldiario.es, he dedicado mi interés en plantear los posibles escenarios que tendremos tras dar por concluida la fase más aterradora de la pandemia que nos va dejando el escalofriante dato de 800 muertos por día.
El último y entiendo que principal, donde expongo el cambio de discurso donde nos encontraremos y que afectará a marcas, empresas e instituciones, es este:
https://www.eldiario.es/murcia/pase_0_1010699388.html
Pero también había que prestar atención a las derivadas económicas de la emergencia sanitaria. Para definir con meridiana claridad las medidas imprescindibles que se requieren, escribí largo y tendido en esta pieza, que se adelantaba más de una semana (no fui el único) a las medidas que luego en todo el mundo se empezaron a tomar:
https://www.eldiario.es/murcia/economia/ultima-pandemia-global_0_1007899402.html
Y algo ya sabido, pero no por ello menos importante o que no tengamos que resaltar de continuo, es el mensaje de que esto nos ha sobrepasado a todos, también a todos los gobiernos en todos los territorios. Y hay que decirlo sobre todo por contrarrestar la cantidad infame de agoreros profesionales que desde sus viñetas, tribunas y crónicas se dedican a todo, menos a informar. Lo tenéis aquí:
https://www.eldiario.es/murcia/politica/Coronavirus-fracaso-gestion-crisis-sanitaria_0_1005100622.html
Comprobasteis que en todos mis análisis, sobre este o cualquier otro tema, siempre hay una pizca de esperanza en que lo haremos mejor. No lo llaméis optimismo, solo es sinceridad.
Comunicación y Arte están unidos. Hablamos si quieres. Mediterráneo para todo. Siempre es mejor el Sur ❤
lunes, 30 de marzo de 2020
jueves, 13 de junio de 2019
Los medios también son marca
Volver a los medios es siempre una aventura que dispone cambiar horarios de vida, ya que uno no escribe siempre como quiere, te dan un espacio y un tiempo determinado y a eso te tienes que atener.
Pero sobre todo te invita a cambiar las percepciones que debes trasladar a quiénes son consumidores de medios, porque el lenguaje más académico y el análisis más equilibrado deben adaptarse a las inquietudes y necesidades del consumidor y del medio, que desde aceptas el encargo, ya son sólo uno.
No quiere decir esto que escribas a la carta, perdiendo tu punto de vista (habrá quién lo haga), ni tampoco ocultar o no mencionar datos y hechos que influyen en tu análisis. Significa que hay que dejar de lado la rimbombante y locuaz manera académica a la que mis pares nos tienen tan mal acostumbrados.
De manera habitual y no sólo en mi campo, los sesudos e interminables informes de catedráticos y meritorios profesores inundan todo tipo de espacios en medios tradicionales y digitales que no vienen a aportar más que el peso específico de quien lo firma. Creo que cada producto tiene su mercado y que un medio de comunicación también es una marca, por lo que hay que adaptar los contenidos de "nuestro producto" para que el mercado al que queremos dirigirnos pueda aceptar/comprar lo que le estamos tratando de hacer llegar, es decir, vender.
Hace un mes tuve el honor de incorporarme a las páginas de "eldiario.es" que en su versión de la Región de Murcia dirige Elisa Reche, para hacer el seguimiento de las aristas más llamativas de los comicios regionales. No es una labor periodística la mía, ese campo corresponde a otros profesionales del mundo de la comunicación, sino un trabajo analítico que pretende dar respuesta a las incógnitas más "coloridas" del ciclo político que nos ha tocado vivir... o padecer.
El resultado de este trabajo, en cinco entregas, lo podéis ver aquí:
https://www.eldiario.es/autores/julio_lopez_guillen/
El inicio de la nueva legislatura mandata que volvamos a adaptar el lenguaje y los objetivos, para que el servicio de los medios, que es siempre un servicio público, pueda seguir siendo fructífero. Mientras eso sucede, nos vemos en la tele... si tu quieres.
Pero sobre todo te invita a cambiar las percepciones que debes trasladar a quiénes son consumidores de medios, porque el lenguaje más académico y el análisis más equilibrado deben adaptarse a las inquietudes y necesidades del consumidor y del medio, que desde aceptas el encargo, ya son sólo uno.
No quiere decir esto que escribas a la carta, perdiendo tu punto de vista (habrá quién lo haga), ni tampoco ocultar o no mencionar datos y hechos que influyen en tu análisis. Significa que hay que dejar de lado la rimbombante y locuaz manera académica a la que mis pares nos tienen tan mal acostumbrados.
De manera habitual y no sólo en mi campo, los sesudos e interminables informes de catedráticos y meritorios profesores inundan todo tipo de espacios en medios tradicionales y digitales que no vienen a aportar más que el peso específico de quien lo firma. Creo que cada producto tiene su mercado y que un medio de comunicación también es una marca, por lo que hay que adaptar los contenidos de "nuestro producto" para que el mercado al que queremos dirigirnos pueda aceptar/comprar lo que le estamos tratando de hacer llegar, es decir, vender.
Hace un mes tuve el honor de incorporarme a las páginas de "eldiario.es" que en su versión de la Región de Murcia dirige Elisa Reche, para hacer el seguimiento de las aristas más llamativas de los comicios regionales. No es una labor periodística la mía, ese campo corresponde a otros profesionales del mundo de la comunicación, sino un trabajo analítico que pretende dar respuesta a las incógnitas más "coloridas" del ciclo político que nos ha tocado vivir... o padecer.
El resultado de este trabajo, en cinco entregas, lo podéis ver aquí:
https://www.eldiario.es/autores/julio_lopez_guillen/
El inicio de la nueva legislatura mandata que volvamos a adaptar el lenguaje y los objetivos, para que el servicio de los medios, que es siempre un servicio público, pueda seguir siendo fructífero. Mientras eso sucede, nos vemos en la tele... si tu quieres.
domingo, 7 de abril de 2019
Los primeros
Hablaba con algunos de mis amigos iberoamericanos acerca de las entradas que dejaban en sus redes sociales en las que pensaban sobre los conceptos izquierda/derecha en su continente.
La acción de gobierno de algunos dirigentes durante las últimas dos décadas han dejado una profunda marca en la primera generación de jóvenes del siglo 21. Los que ahora han comenzado a acceder a la totalidad de los derechos de ciudadanía, en especial al ejercicio del voto, han conocido casi en exclusiva a una hornada de gobiernos alineados con los postulados de la llamada izquierda iberoamericana. Con estos gobiernos crecieron y se han formado en sus diferentes visiones nacionales.
Esto explica que, mayoritariamente, el continente haya dado un vuelco político en los dos últimos años, cambiando el color político de la mayoría de los gobiernos. Este cambio es la consecuencia también del cambio de percepción de la generación inmediatamente anterior a la de los primeros jóvenes del siglo 21, es decir, la de sus hermanos mayores y/o sus padres. Éstos advirtieron el fracaso de las promesas de mejora nacional en demasiados territorios, siendo los casos más flagrantes la Venezuela de Chávez y Maduro y del Brasil de Lula y Dilma. Pero a los que debemos unir la corrupción galopante en Argentina, Ecuador, Perú o Nicaragua, que igualmente se daba en las anteriores.
Aquí, en honor a la verdad, debemos hacer un parón y recordar la ejemplaridad de gobiernos, también en la izquierda, que han revelado que nada tienen que ver con el desfalco realizado por sus vecinos y compañeros de camino. En este caso hablamos de Uruguay, Bolivia, Costa Rica y Chile, todos ellos aceptados internacionalmente como casos de estabilidad gubernamental y transparencia democrática.
Pero volvamos al primer bloque. Mis amigos, que crecieron viendo como las promesas para ellos y sus allegados más cercanos nunca se cumplieron, tildan de fracaso y error histórico la sola existencia del concepto "izquierda" y recelan, cuanto menos, de todo lo que tenga que ver con la familia progresista y socialdemócrata indistintamente del lugar del planeta del que estemos hablando.
Para poco o nada me ha servido tratar de explicar, por ningún método, que poco o nada tienen que ver las formaciones socialdemócratas europeas con el mal llamado "socialismo"de Maduro, o que Bolivia es en la práctica una desaforada economía de libre mercado por mucho que su presidente, Evo Morales, quiera situarse simbólicamente en la izquierda libertaria.
La negativa ya está dada y ahora, nada puedo hacer (mucho menos en la distancia) para explicar diferencias por muy grandes que éstas sean. Habrá de ser, una vez más, el tiempo el que moldee los matices y los pareceres de toda una generación de personas que se han sentido engañadas... por un atajo de ladrones. Desde la profunda amistad, no tengo más que acompañarles en ese camino.
Los amigos, como casi todo en la vida, los hay de todos los gustos. Y bien sabes que no con todos tus amigos puedes compartir las mismas inquietudes e ilusiones en cualquier ocasión.
Siempre habrá alguno que empatice más contigo en según qué tipo de cuestiones, como cuando sales de fiesta y tus amigos, algunos de ellos, lleven un plan tranquilo de bares o los que no conciban una salida de fin de semana sin el correspondiente baile y estancia en la discoteca de moda hasta las mil de la mañana.
Y está bien que así sea. La variedad hace que tu concepto de la sociedad y de la vida sea más real y por tanto, tu existencia sea más próxima a tus verdaderos intereses.
La acción de gobierno de algunos dirigentes durante las últimas dos décadas han dejado una profunda marca en la primera generación de jóvenes del siglo 21. Los que ahora han comenzado a acceder a la totalidad de los derechos de ciudadanía, en especial al ejercicio del voto, han conocido casi en exclusiva a una hornada de gobiernos alineados con los postulados de la llamada izquierda iberoamericana. Con estos gobiernos crecieron y se han formado en sus diferentes visiones nacionales.
Esto explica que, mayoritariamente, el continente haya dado un vuelco político en los dos últimos años, cambiando el color político de la mayoría de los gobiernos. Este cambio es la consecuencia también del cambio de percepción de la generación inmediatamente anterior a la de los primeros jóvenes del siglo 21, es decir, la de sus hermanos mayores y/o sus padres. Éstos advirtieron el fracaso de las promesas de mejora nacional en demasiados territorios, siendo los casos más flagrantes la Venezuela de Chávez y Maduro y del Brasil de Lula y Dilma. Pero a los que debemos unir la corrupción galopante en Argentina, Ecuador, Perú o Nicaragua, que igualmente se daba en las anteriores.
Aquí, en honor a la verdad, debemos hacer un parón y recordar la ejemplaridad de gobiernos, también en la izquierda, que han revelado que nada tienen que ver con el desfalco realizado por sus vecinos y compañeros de camino. En este caso hablamos de Uruguay, Bolivia, Costa Rica y Chile, todos ellos aceptados internacionalmente como casos de estabilidad gubernamental y transparencia democrática.
Pero volvamos al primer bloque. Mis amigos, que crecieron viendo como las promesas para ellos y sus allegados más cercanos nunca se cumplieron, tildan de fracaso y error histórico la sola existencia del concepto "izquierda" y recelan, cuanto menos, de todo lo que tenga que ver con la familia progresista y socialdemócrata indistintamente del lugar del planeta del que estemos hablando.
Para poco o nada me ha servido tratar de explicar, por ningún método, que poco o nada tienen que ver las formaciones socialdemócratas europeas con el mal llamado "socialismo"de Maduro, o que Bolivia es en la práctica una desaforada economía de libre mercado por mucho que su presidente, Evo Morales, quiera situarse simbólicamente en la izquierda libertaria.
La negativa ya está dada y ahora, nada puedo hacer (mucho menos en la distancia) para explicar diferencias por muy grandes que éstas sean. Habrá de ser, una vez más, el tiempo el que moldee los matices y los pareceres de toda una generación de personas que se han sentido engañadas... por un atajo de ladrones. Desde la profunda amistad, no tengo más que acompañarles en ese camino.
Los amigos, como casi todo en la vida, los hay de todos los gustos. Y bien sabes que no con todos tus amigos puedes compartir las mismas inquietudes e ilusiones en cualquier ocasión.
Siempre habrá alguno que empatice más contigo en según qué tipo de cuestiones, como cuando sales de fiesta y tus amigos, algunos de ellos, lleven un plan tranquilo de bares o los que no conciban una salida de fin de semana sin el correspondiente baile y estancia en la discoteca de moda hasta las mil de la mañana.
Y está bien que así sea. La variedad hace que tu concepto de la sociedad y de la vida sea más real y por tanto, tu existencia sea más próxima a tus verdaderos intereses.
jueves, 4 de abril de 2019
Sí a la vida
Nos duele nuestra tierra. Es algo que tenemos enraizado en lo más profundo del alma y nos revolvemos cuando nos tocan lo que consideramos propio. A mí me pasa igual, más aun cuando se trata, no de tocarme la tierra, sino de destruirla.
Supongo que hay muchas formas de decirlo, pero en general, resulta desesperanzador que la clase política y empresarial no vea más allá del hormigón. Si bien es cierto que una ampliación de la terminal de carga de Cartagena en El Gorguell traería una revitalización económica de todo el sureste y de la Región de Murcia, no es menos cierto que el precio a pagar es, literalmente, arrasar la Sierra de la Fausilla y su entorno.
Esta comarca ya tiene grabadas a fuego tres heridas ambientales. La primera de ellas es la destrucción y deforestación de la Sierra Minera por la sobreexplotación de la misma; la segunda es la catástrofe ambiental de la Bahía de Portmán que nunca se irá de la memoria colectiva; la tercera es la nula planificación industrial que ya produjo en los años noventa que Cartagena reventara y que ahora, en otros parámetros, amenaza con destruir los aledaños de la ciudad portuaria.
Ya se hizo una oferta consistente a largo plazo como alternativa a la implantación de industria pesada. Esa opción, muy resumida, es la abertura de un corredor verde desde el término del Valle de Escombreras hasta La Manga del Mar Menor, indicando toda la zona como un pulmón en la costa y referenciándonos como un enclave natural donde poder ubicar turismo sostenible a gran escala.
Alojamientos turísticos, rutas de senderismo y bicicleta, restaurantes, reservas marítimas y parques naturales podrían formar un conjunto como joya de la corona del turismo en toda el área, aceptando, y ésto es lo que duele a muchos irresponsables, que Cartagena como polo industrial tiene una capacidad limitada y no debería excederla más de lo que ya lo está.
Esto en el fondo va sobre las capacidades que tenemos para enfrentar nuestro propio progreso. De cómo somos capaces de renunciar al largo plazo por habernos centrado en el cortoplacismo. Tal cual.
En el momento de redactar esta entrada había, en el mismo día, dos artículos en el mismo periódico sobre este tema. En uno se informa sobre la viabilidad de unos estudios para la adecuación de esa terminal al lugar donde pretende ser enclavado y en el otro sobre un incendio forestal en la misma zona. No es casualidad. Han sido muchos los intentos por arruinar ecológicamente este rincón del mundo, la mayoría de ellos a manos de "mandaos" por los que tienen intereses económicos en las recalificaciones y proyecciones industriales e inmobiliarias.
De momento tenemos la seguridad de la protección ambiental que diferentes Administraciones otorgan, pero la verdadera salvaguarda será la continua movilización vecinal y asociativa. La garantía de conservar nuestra tierra estará en el pronunciamiento personal de cada uno, de la valentía que tengamos para poder decirle a un poderoso grupo empresarial que sólo busca su propio beneficio:
"Hasta aquí. No más. No queremos ser tan ricos".
Supongo que hay muchas formas de decirlo, pero en general, resulta desesperanzador que la clase política y empresarial no vea más allá del hormigón. Si bien es cierto que una ampliación de la terminal de carga de Cartagena en El Gorguell traería una revitalización económica de todo el sureste y de la Región de Murcia, no es menos cierto que el precio a pagar es, literalmente, arrasar la Sierra de la Fausilla y su entorno.
Esta comarca ya tiene grabadas a fuego tres heridas ambientales. La primera de ellas es la destrucción y deforestación de la Sierra Minera por la sobreexplotación de la misma; la segunda es la catástrofe ambiental de la Bahía de Portmán que nunca se irá de la memoria colectiva; la tercera es la nula planificación industrial que ya produjo en los años noventa que Cartagena reventara y que ahora, en otros parámetros, amenaza con destruir los aledaños de la ciudad portuaria.
Ya se hizo una oferta consistente a largo plazo como alternativa a la implantación de industria pesada. Esa opción, muy resumida, es la abertura de un corredor verde desde el término del Valle de Escombreras hasta La Manga del Mar Menor, indicando toda la zona como un pulmón en la costa y referenciándonos como un enclave natural donde poder ubicar turismo sostenible a gran escala.
Alojamientos turísticos, rutas de senderismo y bicicleta, restaurantes, reservas marítimas y parques naturales podrían formar un conjunto como joya de la corona del turismo en toda el área, aceptando, y ésto es lo que duele a muchos irresponsables, que Cartagena como polo industrial tiene una capacidad limitada y no debería excederla más de lo que ya lo está.
Esto en el fondo va sobre las capacidades que tenemos para enfrentar nuestro propio progreso. De cómo somos capaces de renunciar al largo plazo por habernos centrado en el cortoplacismo. Tal cual.
En el momento de redactar esta entrada había, en el mismo día, dos artículos en el mismo periódico sobre este tema. En uno se informa sobre la viabilidad de unos estudios para la adecuación de esa terminal al lugar donde pretende ser enclavado y en el otro sobre un incendio forestal en la misma zona. No es casualidad. Han sido muchos los intentos por arruinar ecológicamente este rincón del mundo, la mayoría de ellos a manos de "mandaos" por los que tienen intereses económicos en las recalificaciones y proyecciones industriales e inmobiliarias.
De momento tenemos la seguridad de la protección ambiental que diferentes Administraciones otorgan, pero la verdadera salvaguarda será la continua movilización vecinal y asociativa. La garantía de conservar nuestra tierra estará en el pronunciamiento personal de cada uno, de la valentía que tengamos para poder decirle a un poderoso grupo empresarial que sólo busca su propio beneficio:
"Hasta aquí. No más. No queremos ser tan ricos".
domingo, 24 de marzo de 2019
Que escándalo
No pensé que tuviera que volver a hacer esto. No creí que fuera necesario, pero sí. Llegan otra vez las horas en las que cada uno ha de asumir, en la medida de sus posibilidades, la responsabilidad de defender su propia dignidad individual y los derechos colectivos. Esta entrada, que en sus primeras líneas pudiera parecer sólo unas palabras grandilocuentes, no son más que una cuestión práctica.
Hace unos días subí una foto en ropa interior a la red IG, tampoco era la primera vez que lo hacía. Esa fotografía tenía una fecha y un texto. Pero al parecer todavía hay personas que no leen ni interactúan con quienes tienen agregados a sus redes sociales.
No hacía ni 24 horas que varios líderes de partidos políticos de mi país tuvieron la idea de proclamar, en varios medios de comunicación, que las personas LGTB no deberíamos tener acceso a la institución del matrimonio y, por tanto, según nuestra Constitución, no podríamos tener derechos plenamente equiparables al resto de la población. Decir esto, después de más 15 años de la reforma legal y el apoyo del Tribunal Constitucional, es un ataque frontal a la dignidad personal de quien crea en la libertad y en la dignidad colectiva de toda la ciudadanía. Ignorar ésto, ahora en 2019, es desconocer la realidad en la que se vive.
Igualmente, reprocharme personalmente en cualquier grado que publique este tipo de fotografías, acompañada de un texto que lo explica, es desconocer mi propia historia y mi compromiso con el activismo y la dignidad personal. Tuve la oportunidad y el honor, muy sufrido, de estar al frente durante más de una década, del movimiento LGTB en mi tierra y sigo llevando esa bandera con orgullo.
Pero este, incluso, no es el motivo que más me llama la atención. Uno de esos "reproches", me vino de alguien 20 años menor que yo y aludía (después de haber explicado todo lo anterior) a lo innecesario de este comportamiento por mi parte, es decir, que según él no se lucha por los derechos saliendo medio desnudo. Todo esto sin inmutarse previamente por sus propias fotos en verano que lucen mucho y más explícitamente que las mías, pero ejem... corramos un tupido velo y centrémonos.
Este mismo argumento, el del miedo a los cuerpos y el rechazo a lo explícito basándose además en una supuesta superioridad moral (como si tu no cagaras todos los días), es uno de los que me encontré al inicio de mi trayectoria asociativa.
Es evidente que seguiré subiendo las fotos que me plazca y cuando me plazca, y cuando se trate de alguna que pudiera herir la sensibilidad de cualquiera llevarán su correspondiente texto. Es evidente también, que esas mismas personas que reprochan una foto en bañador o ropa interior, no gustarán de otras manifestaciones visuales o artísticas que se vienen dando desde que existen registros de memoria de la humanidad, por ejemplo, en la Grecia clásica, el Renacimiento o la época del Pop y el Punk.
Hay que entender, finalmente, que detrás de cada imagen y publicación hay una historia y una razón. En mi caso están más que claras. Puedo disculpar el mal gusto, es algo intrínseco a la falta de formación, pero no sé hacer lo mismo, ni quiero, con la ignorancia y mucho menos con la displicencia.
Hace unos días subí una foto en ropa interior a la red IG, tampoco era la primera vez que lo hacía. Esa fotografía tenía una fecha y un texto. Pero al parecer todavía hay personas que no leen ni interactúan con quienes tienen agregados a sus redes sociales.
No hacía ni 24 horas que varios líderes de partidos políticos de mi país tuvieron la idea de proclamar, en varios medios de comunicación, que las personas LGTB no deberíamos tener acceso a la institución del matrimonio y, por tanto, según nuestra Constitución, no podríamos tener derechos plenamente equiparables al resto de la población. Decir esto, después de más 15 años de la reforma legal y el apoyo del Tribunal Constitucional, es un ataque frontal a la dignidad personal de quien crea en la libertad y en la dignidad colectiva de toda la ciudadanía. Ignorar ésto, ahora en 2019, es desconocer la realidad en la que se vive.
Igualmente, reprocharme personalmente en cualquier grado que publique este tipo de fotografías, acompañada de un texto que lo explica, es desconocer mi propia historia y mi compromiso con el activismo y la dignidad personal. Tuve la oportunidad y el honor, muy sufrido, de estar al frente durante más de una década, del movimiento LGTB en mi tierra y sigo llevando esa bandera con orgullo.
Pero este, incluso, no es el motivo que más me llama la atención. Uno de esos "reproches", me vino de alguien 20 años menor que yo y aludía (después de haber explicado todo lo anterior) a lo innecesario de este comportamiento por mi parte, es decir, que según él no se lucha por los derechos saliendo medio desnudo. Todo esto sin inmutarse previamente por sus propias fotos en verano que lucen mucho y más explícitamente que las mías, pero ejem... corramos un tupido velo y centrémonos.
Este mismo argumento, el del miedo a los cuerpos y el rechazo a lo explícito basándose además en una supuesta superioridad moral (como si tu no cagaras todos los días), es uno de los que me encontré al inicio de mi trayectoria asociativa.
Es evidente que seguiré subiendo las fotos que me plazca y cuando me plazca, y cuando se trate de alguna que pudiera herir la sensibilidad de cualquiera llevarán su correspondiente texto. Es evidente también, que esas mismas personas que reprochan una foto en bañador o ropa interior, no gustarán de otras manifestaciones visuales o artísticas que se vienen dando desde que existen registros de memoria de la humanidad, por ejemplo, en la Grecia clásica, el Renacimiento o la época del Pop y el Punk.
Hay que entender, finalmente, que detrás de cada imagen y publicación hay una historia y una razón. En mi caso están más que claras. Puedo disculpar el mal gusto, es algo intrínseco a la falta de formación, pero no sé hacer lo mismo, ni quiero, con la ignorancia y mucho menos con la displicencia.
lunes, 21 de enero de 2019
Intenta ser social
"Ya vienen las elecciones y todo el mundo viene a votar", cantaba la Faraona hace cuatro décadas en un tema que después muchos otros versionaron y no pocos han tatareado en cocina mientras se hacía el arreglo de un puchero. Lola Flores tenía una peculiar visión de la vida política, pero para montar un espectáculo sabía más que nadie, incluidos los partidos de todo el arco parlamentario.
Mucho antes del ejercicio del voto, que este año disfrutaremos varias veces, las diferentes opciones electorales montan sus espectáculos, tal como en la industria de la música o el teatro se hacen giras o a través de las redes sociales se realizan promociones de cualquier producto que ahora mismo se te venga a la cabeza. Y al igual que en esas ocasiones, las giras y promociones pueden tener mejores o peores resultados dependiendo de la programación, la publicidad o los discursos que hayamos programado.
Básicamente podemos encontrar dos maneras de comportamiento en estos casos. De una parte, aquellos que funcionan "a punta pala", es decir, actos masivos tipo plaza de toros con inundación de publicidad en cualquier formato VS aquellos que estudian el terreno, o sea, actos programados de envergadura media o baja con unas características diseñadas previamente.
Las agencias, consultoras y profesionales que nos dedicamos a la proyección de la imagen pública nos hemos decantado por la segunda opción en casi la totalidad de las ocasiones por diversos motivos, todos importantes, pero sobre todo por la clarificación del mensaje. Convencidos de que la política siempre ha de servir para algo concreto, los actos menudos (que no pequeños) ayudan a que los receptores del mensaje sepan realmente de qué le están hablando y cual es el alcance real de las propuestas.
Por el contrario, en un acto de exceso multitudinario, no encontraremos referencias concretas a los problemas diarios de ningún sector social o enfervorecidos discursos a favor de un plan determinado de actuación, sino generalidades que pueden quedar muy bien de cara a la galería. Siendo sinceros, el escenario es diferente y por lo tanto las intervenciones también han de serlo.
Pasa exactamente lo mismo con la difusión de los actos. Nadie sigue en directo la totalidad de una reunión de partido que dura todo el fin de semana, como tampoco lo hacen los medios de comunicación. Como mucho se verán los "directos" cuando hablen los líderes destacados y siempre y cuando se conozcan con anterioridad varias partes de los discursos que van a dar.
En cambio sí podemos desentrañar (carniceramente hablando) un acto con un aforo medido a través de multitud de herramientas de las redes sociales, y no solo de los directos, también de los personajes que acuden, el entorno social donde se realiza el acto o cada una de las promesas que se formularon en el atril, por poner varios ejemplos. Su repercusión social siempre será mayor porque, sencillamente, estará más estudiado.
Ahora bien, tengamos en cuenta que esto no son matemáticas y por lo tanto, todo se puede torcer en un caso o salir rematadamente bien en el contrario.
Un discurso soporífero, o dos, te pueden arruinar todo el acto que con tanto cariño habías preparado en la plaza de tu pueblo. La gente no saldrá contenta y por lo tanto tu repercusión social será bastante más modesta. Ocurrirá lo mismo si no has preparado con atención las imágenes, etiquetas o vídeos que tu y tus colaboradores vais a implementar para el antes y el después. Los directos, para el que no lo sepa, son ya imprescindibles. Una intervención que no se puede seguir en directo no existe.
O tal vez todo pueda dar un giro espectacular, te vistas para la ocasión, te lances a llenar una plaza de toros y tengas la mejor intervención de la historia haciendo ganar a tu partido sólo con tu discurso.
Claro que para eso tendrás que ser Lola Flores y haber perdido un pendiente... y me parece que no es el caso.
Mucho antes del ejercicio del voto, que este año disfrutaremos varias veces, las diferentes opciones electorales montan sus espectáculos, tal como en la industria de la música o el teatro se hacen giras o a través de las redes sociales se realizan promociones de cualquier producto que ahora mismo se te venga a la cabeza. Y al igual que en esas ocasiones, las giras y promociones pueden tener mejores o peores resultados dependiendo de la programación, la publicidad o los discursos que hayamos programado.
Básicamente podemos encontrar dos maneras de comportamiento en estos casos. De una parte, aquellos que funcionan "a punta pala", es decir, actos masivos tipo plaza de toros con inundación de publicidad en cualquier formato VS aquellos que estudian el terreno, o sea, actos programados de envergadura media o baja con unas características diseñadas previamente.
Las agencias, consultoras y profesionales que nos dedicamos a la proyección de la imagen pública nos hemos decantado por la segunda opción en casi la totalidad de las ocasiones por diversos motivos, todos importantes, pero sobre todo por la clarificación del mensaje. Convencidos de que la política siempre ha de servir para algo concreto, los actos menudos (que no pequeños) ayudan a que los receptores del mensaje sepan realmente de qué le están hablando y cual es el alcance real de las propuestas.
Por el contrario, en un acto de exceso multitudinario, no encontraremos referencias concretas a los problemas diarios de ningún sector social o enfervorecidos discursos a favor de un plan determinado de actuación, sino generalidades que pueden quedar muy bien de cara a la galería. Siendo sinceros, el escenario es diferente y por lo tanto las intervenciones también han de serlo.
Pasa exactamente lo mismo con la difusión de los actos. Nadie sigue en directo la totalidad de una reunión de partido que dura todo el fin de semana, como tampoco lo hacen los medios de comunicación. Como mucho se verán los "directos" cuando hablen los líderes destacados y siempre y cuando se conozcan con anterioridad varias partes de los discursos que van a dar.
En cambio sí podemos desentrañar (carniceramente hablando) un acto con un aforo medido a través de multitud de herramientas de las redes sociales, y no solo de los directos, también de los personajes que acuden, el entorno social donde se realiza el acto o cada una de las promesas que se formularon en el atril, por poner varios ejemplos. Su repercusión social siempre será mayor porque, sencillamente, estará más estudiado.
Ahora bien, tengamos en cuenta que esto no son matemáticas y por lo tanto, todo se puede torcer en un caso o salir rematadamente bien en el contrario.
Un discurso soporífero, o dos, te pueden arruinar todo el acto que con tanto cariño habías preparado en la plaza de tu pueblo. La gente no saldrá contenta y por lo tanto tu repercusión social será bastante más modesta. Ocurrirá lo mismo si no has preparado con atención las imágenes, etiquetas o vídeos que tu y tus colaboradores vais a implementar para el antes y el después. Los directos, para el que no lo sepa, son ya imprescindibles. Una intervención que no se puede seguir en directo no existe.
O tal vez todo pueda dar un giro espectacular, te vistas para la ocasión, te lances a llenar una plaza de toros y tengas la mejor intervención de la historia haciendo ganar a tu partido sólo con tu discurso.
Claro que para eso tendrás que ser Lola Flores y haber perdido un pendiente... y me parece que no es el caso.
viernes, 16 de noviembre de 2018
La tierra te dió los pies... Juan Montoya los zapatos.
Todos conocéis mi pasión por Iberoamérica. Siempre ha sido así porque siempre he pensado que es el lugar del mundo donde todo está siempre en ebullición, donde siempre se puede soñar porque siempre está todo por hacer.
En ese poliuniverso que conforman todos los países, razas y culturas que se entrelazan en Iberoamérica, caminas poco a poco para poder observar todos los diamantes que te encuentras en el camino. La constante dinámica que se vive desde Tierra de Fuego hasta el mundo latino de USA, tiene lugares clave donde debemos detener nuestra mirada, uno de ellos es Colombia.
La especial situación del país del café, las flores y el acento paisa, entre los andes, la selva, el Pacífico y el caribe, es uno de las más interesantes a cuanto a expresión artística se refiere. Hace bastante que la bailaora flamenca Cristina Hoyos sentenció en una entrevista que las artes conversan entre sí, y eso es precisamente lo que hace Juan Montoya con el calzado.
En un ejercicio de inspiración máxima ha conseguido que confluyan el diseño de vanguardia con el estilo propio colombiano, a lo que podemos sumar calidad en los materiales y comodidad en el uso, este último detalle, sin duda, de lo más apreciado por los consumidores.
En el proceso de producción de cada par de calzado se dan cita la música del grupo francés Paradis, una lluvia infinita de colores y los mejores programas de diseño. El resultado es una personalidad valiente, un producto no apto para personas que se rindieron a la rutina, sólo para quienes salen a comerse el mundo.
Os aconsejo, por tanto, que os deis una vuelta por sus redes, Canal de Juan Montoya en Youtube y también en Instagram . Una vez allí, si os pica la curiosidad, contactarle... siempre responde. Lo hace desde su taller en la ciudad de Medellín, cuna de Botero, amor de Gabriel García Márquez, epicentro de todo lo nuevo que hay en el continente y recientemente declarada por la UNESCO como centro de aprendizaje cultural.
Y puesto que de viajes estamos hablando, os comento una confidencia sobre esta promesa del arte: Juan Montoya tiene su pequeño nexo de unión también con mi tierra, la Región de Murcia. Él es sin duda el fan número uno en Colombia de la polifacética influencer, modelo y DJ murciana Sita Abellán.
El Nuevo Mundo, la gastronomía antioqueña, un hombre guapo, el país de los colores, mi debilidad con los zapatos.... mira que al final me tendré que mudar.
En ese poliuniverso que conforman todos los países, razas y culturas que se entrelazan en Iberoamérica, caminas poco a poco para poder observar todos los diamantes que te encuentras en el camino. La constante dinámica que se vive desde Tierra de Fuego hasta el mundo latino de USA, tiene lugares clave donde debemos detener nuestra mirada, uno de ellos es Colombia.
La especial situación del país del café, las flores y el acento paisa, entre los andes, la selva, el Pacífico y el caribe, es uno de las más interesantes a cuanto a expresión artística se refiere. Hace bastante que la bailaora flamenca Cristina Hoyos sentenció en una entrevista que las artes conversan entre sí, y eso es precisamente lo que hace Juan Montoya con el calzado.
En un ejercicio de inspiración máxima ha conseguido que confluyan el diseño de vanguardia con el estilo propio colombiano, a lo que podemos sumar calidad en los materiales y comodidad en el uso, este último detalle, sin duda, de lo más apreciado por los consumidores.
En el proceso de producción de cada par de calzado se dan cita la música del grupo francés Paradis, una lluvia infinita de colores y los mejores programas de diseño. El resultado es una personalidad valiente, un producto no apto para personas que se rindieron a la rutina, sólo para quienes salen a comerse el mundo.
Os aconsejo, por tanto, que os deis una vuelta por sus redes, Canal de Juan Montoya en Youtube y también en Instagram . Una vez allí, si os pica la curiosidad, contactarle... siempre responde. Lo hace desde su taller en la ciudad de Medellín, cuna de Botero, amor de Gabriel García Márquez, epicentro de todo lo nuevo que hay en el continente y recientemente declarada por la UNESCO como centro de aprendizaje cultural.
Y puesto que de viajes estamos hablando, os comento una confidencia sobre esta promesa del arte: Juan Montoya tiene su pequeño nexo de unión también con mi tierra, la Región de Murcia. Él es sin duda el fan número uno en Colombia de la polifacética influencer, modelo y DJ murciana Sita Abellán.
El Nuevo Mundo, la gastronomía antioqueña, un hombre guapo, el país de los colores, mi debilidad con los zapatos.... mira que al final me tendré que mudar.
martes, 13 de noviembre de 2018
Lo mío con el inglés
Nunca me gustó... he de admitirlo.
El inglés siempre me sonó lejano y frío, sin ningún tipo de atractivo o de musicalidad relacionada con aquello que me rodeaba en mi infancia o adolescencia. Pero había que aprenderlo en la escuela, en el instituto... o llegados a la edad adulta, para poder trabajar.
Antes de eso, cuando me zambullí en los referentes culturales del momento (finales de los 80, principios de los 90) encontré mi primera horma del zapato... Annie Lennox, y me atrapó.
Fue entonces cuando a partir de 4 palabras sueltas que sabía del idioma mis padres me apuntaron a las famosas "clases particulares" y empecé a traducir las canciones de la diva británica. Y entonces me gustaron más. Fue ella, gracias a ella, que comencé a descubrir otro idioma y a quitarme de encima la indiferencia que me producía... y de ahí me fui a Extreme, Aretha Franklin o los Bee Gees.
Quiero decir pues, que no fue el sistema educativo el que consiguió despertar mi interés por el inglés, como tampoco lo hizo por casi ninguna de las materias que teníamos en las clases. Lo cierto es que, salvando honrosas excepciones, a mi me tocaron los maestros y profesores con el culo más gordo del universo educativo, gente que iba a cobrar a fin de mes y con cero vocación de docente.
Lo mío con el inglés se había convertido entonces en una relación de amor-odio. Necesitaba aprenderlo para poder cantarlo en plan "desatada" cuando mis padres no estaban en casa... ya sabéis, cuando un bolígrafo se convierte en un micrófono y cualquier trapo es el atuendo perfecto para tu actuación estelar.
Luego te metían por lo ojos lo de aprenderlo porque si no "no ibas a ninguna parte", algunos de mis amigos se iban en verano a campamentos de verano en UK, ellos que podían, y volvían diciendo cosas como "By the way" y chorradas varias por las cuales les cayeron las correspondientes collejas.
Pero sí, se hizo importante lo de saber inglés. También en el mercado laboral, pero ya os digo que he tratado de esquivarlo siempre que he podido. Y al fin descubrí la verdadera razón de mi desdén para con aprenderlo... no era el idioma en sí, era toda la atmósfera rancia que lo rodeaba. Un aire de superioridad de quiénes sí lo hablaban con respecto a los que no... sí, esa élite que en otras épocas te hubieran mirado mal por no llevar abrigo de pieles (el tuyo era polipiel), o por no tener el último modelo de Mercedes-Benz (mi padre tenía un taxi que era un Seat), o porque no veraneabas en Campoamor (Islas Menores forever), ahora lo hacía por el tema del inglés... curiosamente, la misma gentuza.
Cuando mejor me llevé con mi nuevo idioma fue cuando me tocaba atender a los escoceses que se ponían tibios a cervezas en los bares que curraba en verano... eso sí que es aprender. Siempre he mantenido la teoría, que alguna vez será comprobada científicamente, de que los escoceses son los murcianicos del mundo anglosajón. No los pierdas de vista.
El inglés se hizo necesario pero no imprescindible y me gustó aprenderlo por empatía y no por obligación... es como creo que hay que hacer todo lo que enriquece tu vida. Conclusión, que sí, que hablo inglés... cuando me da la gana y es estrictamente necesario.
Hagan ustedes lo propio, les dejará buen sabor.
El inglés siempre me sonó lejano y frío, sin ningún tipo de atractivo o de musicalidad relacionada con aquello que me rodeaba en mi infancia o adolescencia. Pero había que aprenderlo en la escuela, en el instituto... o llegados a la edad adulta, para poder trabajar.
Antes de eso, cuando me zambullí en los referentes culturales del momento (finales de los 80, principios de los 90) encontré mi primera horma del zapato... Annie Lennox, y me atrapó.
Fue entonces cuando a partir de 4 palabras sueltas que sabía del idioma mis padres me apuntaron a las famosas "clases particulares" y empecé a traducir las canciones de la diva británica. Y entonces me gustaron más. Fue ella, gracias a ella, que comencé a descubrir otro idioma y a quitarme de encima la indiferencia que me producía... y de ahí me fui a Extreme, Aretha Franklin o los Bee Gees.
Quiero decir pues, que no fue el sistema educativo el que consiguió despertar mi interés por el inglés, como tampoco lo hizo por casi ninguna de las materias que teníamos en las clases. Lo cierto es que, salvando honrosas excepciones, a mi me tocaron los maestros y profesores con el culo más gordo del universo educativo, gente que iba a cobrar a fin de mes y con cero vocación de docente.
Lo mío con el inglés se había convertido entonces en una relación de amor-odio. Necesitaba aprenderlo para poder cantarlo en plan "desatada" cuando mis padres no estaban en casa... ya sabéis, cuando un bolígrafo se convierte en un micrófono y cualquier trapo es el atuendo perfecto para tu actuación estelar.
Luego te metían por lo ojos lo de aprenderlo porque si no "no ibas a ninguna parte", algunos de mis amigos se iban en verano a campamentos de verano en UK, ellos que podían, y volvían diciendo cosas como "By the way" y chorradas varias por las cuales les cayeron las correspondientes collejas.
Pero sí, se hizo importante lo de saber inglés. También en el mercado laboral, pero ya os digo que he tratado de esquivarlo siempre que he podido. Y al fin descubrí la verdadera razón de mi desdén para con aprenderlo... no era el idioma en sí, era toda la atmósfera rancia que lo rodeaba. Un aire de superioridad de quiénes sí lo hablaban con respecto a los que no... sí, esa élite que en otras épocas te hubieran mirado mal por no llevar abrigo de pieles (el tuyo era polipiel), o por no tener el último modelo de Mercedes-Benz (mi padre tenía un taxi que era un Seat), o porque no veraneabas en Campoamor (Islas Menores forever), ahora lo hacía por el tema del inglés... curiosamente, la misma gentuza.
Cuando mejor me llevé con mi nuevo idioma fue cuando me tocaba atender a los escoceses que se ponían tibios a cervezas en los bares que curraba en verano... eso sí que es aprender. Siempre he mantenido la teoría, que alguna vez será comprobada científicamente, de que los escoceses son los murcianicos del mundo anglosajón. No los pierdas de vista.
El inglés se hizo necesario pero no imprescindible y me gustó aprenderlo por empatía y no por obligación... es como creo que hay que hacer todo lo que enriquece tu vida. Conclusión, que sí, que hablo inglés... cuando me da la gana y es estrictamente necesario.
Hagan ustedes lo propio, les dejará buen sabor.
lunes, 8 de octubre de 2018
La mentira de VOX
Había en medios y redes un encendido debate sobre si hay que hacer difusión o no de los actos del partido político VOX. Siempre he sido de la opinión de que las realidades hay que encararlas y por supuesto es lo que haré con esta formación y cada uno de sus mensajes.
Hemos de superar el debate estratégico de si medios y redes son los guardianes de lo que realmente está pasando en nuestro país, o en cualquier punto de la sociedad, y aceptar que medios y redes son únicamente portadores de esas realidades y que sólo reflejan la intensidad de cada momento.
Vayamos a las propuestas, que son éstas: https://www.voxespana.es/biblioteca/espana/propuestas-memes/100medidasgal_dbed3f181006061406.pdf
Tratando esta propuesta con la seriedad que merece cualquier propuesta política habría que empezar por citar la nula seriedad de las medidas económicas, pocas y la mayoría inconcretas. Es decir, como todos los partidos que prometen cualquier cosa para quedar bien con su posible electorado. Un clásico.
No hay un programa o anexo económico que se adjunte a esta propuesta para hablarnos de cómo van a financiar esas medidas a través de los presupuestos generales del estado. Tampoco existe en su web un análisis mínimo de alguno de sus líderes sobre cómo abordar estas materias. No hablan de la deuda externa del Estado, del déficit de las corporaciones locales por asunción de competencias impropias pero si que se atreven con una medida estrella, "liberalizar el suelo" para que sea apto urbanizarlo todo menos lo que sea "convenientemente justificado" excluir. Ya conocemos esa receta, se llama burbuja inmobiliaria y nos costó 60mil millones de €, que sepamos hasta la fecha y un incontable número de dramas humanos y familiares.
VOX hace especial hincapié en suprimir el estado autonómico y propone centralizar todas las competencias al máximo. Con ello, no sólo pretende retrotraernos 40 años atrás en materia de desarrollo territorial sino que además peca de no haber aprendido una lección que a la derecha nunca le ha gustado, la vertebración de las diferentes identidades que conviven en el Reino de España. Es no haber aprendido de la historia del lugar donde se vive. Y lo que ha pasado en nuestro país cuando la derecha se ha envalentonado, alcanzado el poder y actuado sobre la vertebración territorial, también lo conocemos, se llama dictadura.
Otra de las especiales atenciones recae sobre la nación, su protección y la necesidad imperiosa que tenemos de echar de España al que no sea realmente español. Migración ilegal, insultos a la corona y desterrar las lenguas cooficiales de la función pública son elementos que ligan a la integridad de nuestra patria. Es un cóctel y por tanto hay que separar los ingredientes para comprenderlos.
Para VOX insultar a la bandera o al Jefe del Estado debería estar penado gravemente. Cualquier migrante que cometa un delito grave debe ser expulsado y la riqueza cultural de nuestros pueblos no es más que algo anecdótico... como una toque de color de la primavera. Se olvidan, por supuesto, de las grandes conquistas de las democracias consolidadas, como son, a este respecto: la libertad de expresión, la necesidad de los flujos migratorios que frenen el envejecimiento de la población y el hecho de que la pluralidad cultural ha de ser asumida por el conjunto de la sociedad para que ésta pueda expandirse y seguir creciendo.
Una lectura pormenorizada de las 100 medidas de "La España Viva" rebautizando el "Viva España" de toda la vida del señor, nos dará una clara impresión de que estos señores no son serios, como no lo han sido nunca. Aunque hayan especificado entre todas las medidas que hay que recuperar Gibraltar. Se trata de la propaganda más barata y quieren aprovecharse, una línea tras otra, del miedo transformándolo en odio.
Incluso hay una medida de entre todas que pudiera parecernos a simple vista un acierto. La consecución de energías limpias y renovables con el objetivo de la "autosuficiencia". Observemos el detalle. No hablan de contribuir a un planeta más justo y de progreso social, sino de autarquía, la receta de la derecha de siempre.
Se quejaban en su mitín de Vistalegre de que los llamaban "fachas" por todo esto y por más. Lo cierto, es que son fachas y tienen la libertad de serlo por la mayoría de las leyes que ellos mismos pretenden eliminar. Eso es el fascismo. Y por eso son un peligro del que hay que hablar, pero que no hay que respaldar con votos.
El problema con VOX (sí, es un problema) no es tanto lo que dice, sino lo que NO dice. Cuando hablan de "inmigrantes" y de su expulsión no se paran ni un momento en hablar de humanidad, ni de salvar vidas, ni de reconocer el esfuerzo y la tragedia de quiénes se juegan la vida por venir a ofrecernos su trabajo y su experiencia. Hablan de la defensa de la vida desde su concepción, pero ni una palabra de las vidas que se quedan en nuestras costas o que precisan de asistencia médica porque no reconocen como un asunto Salud Pública a los migrantes que están entre nosotros, a los que derivan únicamente a los servicios de urgencia. No es serio porque ya lo aplicó el PP en sus años de gobierno y generó problemas mayores, no es consistente porque al eliminar la atención primaria se producen más gastos y, sencillamente, no es humano.
La última perla de esta lectura es que quieren que las mujeres no puedan abortar sacándolas de la sanidad pública, porque según ellos es una "intervención quirúrjica ajena a la salud" al igual que las operaciones de cambio de sexo.
Sí, yo también tendría miedo de esta panda. Pero el miedo se vence con valor, con el valor de rebatir cada una de las medidas que han propuesto, con la fuerza de la democracia que entre todos nos hemos dado y con la memoria viva de España, que ya vio una vez qué pasó cuando esta gente gobernó nuestro país.
No les votes, que no vuelvan.
Hemos de superar el debate estratégico de si medios y redes son los guardianes de lo que realmente está pasando en nuestro país, o en cualquier punto de la sociedad, y aceptar que medios y redes son únicamente portadores de esas realidades y que sólo reflejan la intensidad de cada momento.
Vayamos a las propuestas, que son éstas: https://www.voxespana.es/biblioteca/espana/propuestas-memes/100medidasgal_dbed3f181006061406.pdf
Tratando esta propuesta con la seriedad que merece cualquier propuesta política habría que empezar por citar la nula seriedad de las medidas económicas, pocas y la mayoría inconcretas. Es decir, como todos los partidos que prometen cualquier cosa para quedar bien con su posible electorado. Un clásico.
No hay un programa o anexo económico que se adjunte a esta propuesta para hablarnos de cómo van a financiar esas medidas a través de los presupuestos generales del estado. Tampoco existe en su web un análisis mínimo de alguno de sus líderes sobre cómo abordar estas materias. No hablan de la deuda externa del Estado, del déficit de las corporaciones locales por asunción de competencias impropias pero si que se atreven con una medida estrella, "liberalizar el suelo" para que sea apto urbanizarlo todo menos lo que sea "convenientemente justificado" excluir. Ya conocemos esa receta, se llama burbuja inmobiliaria y nos costó 60mil millones de €, que sepamos hasta la fecha y un incontable número de dramas humanos y familiares.
VOX hace especial hincapié en suprimir el estado autonómico y propone centralizar todas las competencias al máximo. Con ello, no sólo pretende retrotraernos 40 años atrás en materia de desarrollo territorial sino que además peca de no haber aprendido una lección que a la derecha nunca le ha gustado, la vertebración de las diferentes identidades que conviven en el Reino de España. Es no haber aprendido de la historia del lugar donde se vive. Y lo que ha pasado en nuestro país cuando la derecha se ha envalentonado, alcanzado el poder y actuado sobre la vertebración territorial, también lo conocemos, se llama dictadura.
Otra de las especiales atenciones recae sobre la nación, su protección y la necesidad imperiosa que tenemos de echar de España al que no sea realmente español. Migración ilegal, insultos a la corona y desterrar las lenguas cooficiales de la función pública son elementos que ligan a la integridad de nuestra patria. Es un cóctel y por tanto hay que separar los ingredientes para comprenderlos.
Para VOX insultar a la bandera o al Jefe del Estado debería estar penado gravemente. Cualquier migrante que cometa un delito grave debe ser expulsado y la riqueza cultural de nuestros pueblos no es más que algo anecdótico... como una toque de color de la primavera. Se olvidan, por supuesto, de las grandes conquistas de las democracias consolidadas, como son, a este respecto: la libertad de expresión, la necesidad de los flujos migratorios que frenen el envejecimiento de la población y el hecho de que la pluralidad cultural ha de ser asumida por el conjunto de la sociedad para que ésta pueda expandirse y seguir creciendo.
Una lectura pormenorizada de las 100 medidas de "La España Viva" rebautizando el "Viva España" de toda la vida del señor, nos dará una clara impresión de que estos señores no son serios, como no lo han sido nunca. Aunque hayan especificado entre todas las medidas que hay que recuperar Gibraltar. Se trata de la propaganda más barata y quieren aprovecharse, una línea tras otra, del miedo transformándolo en odio.
Incluso hay una medida de entre todas que pudiera parecernos a simple vista un acierto. La consecución de energías limpias y renovables con el objetivo de la "autosuficiencia". Observemos el detalle. No hablan de contribuir a un planeta más justo y de progreso social, sino de autarquía, la receta de la derecha de siempre.
Se quejaban en su mitín de Vistalegre de que los llamaban "fachas" por todo esto y por más. Lo cierto, es que son fachas y tienen la libertad de serlo por la mayoría de las leyes que ellos mismos pretenden eliminar. Eso es el fascismo. Y por eso son un peligro del que hay que hablar, pero que no hay que respaldar con votos.
El problema con VOX (sí, es un problema) no es tanto lo que dice, sino lo que NO dice. Cuando hablan de "inmigrantes" y de su expulsión no se paran ni un momento en hablar de humanidad, ni de salvar vidas, ni de reconocer el esfuerzo y la tragedia de quiénes se juegan la vida por venir a ofrecernos su trabajo y su experiencia. Hablan de la defensa de la vida desde su concepción, pero ni una palabra de las vidas que se quedan en nuestras costas o que precisan de asistencia médica porque no reconocen como un asunto Salud Pública a los migrantes que están entre nosotros, a los que derivan únicamente a los servicios de urgencia. No es serio porque ya lo aplicó el PP en sus años de gobierno y generó problemas mayores, no es consistente porque al eliminar la atención primaria se producen más gastos y, sencillamente, no es humano.
La última perla de esta lectura es que quieren que las mujeres no puedan abortar sacándolas de la sanidad pública, porque según ellos es una "intervención quirúrjica ajena a la salud" al igual que las operaciones de cambio de sexo.
Sí, yo también tendría miedo de esta panda. Pero el miedo se vence con valor, con el valor de rebatir cada una de las medidas que han propuesto, con la fuerza de la democracia que entre todos nos hemos dado y con la memoria viva de España, que ya vio una vez qué pasó cuando esta gente gobernó nuestro país.
No les votes, que no vuelvan.
domingo, 23 de septiembre de 2018
Cómo pillar a un embustero en dos pasos
La importancia del discurso reside en saber si realmente tienes discurso o si lo que has hecho delante de toda esa gente es tan solo un ejercicio teatral destinado a, una vez más, llevarte su confianza y salir corriendo. En ambos lados de esta cuerda hay ejemplos para todos los gustos, marcas o personas que sí tienen un discurso pero no saben cómo transmitirlo y actores profesionales a los que se les pilla enseguida. Por eso es tan importante la escenografía para unos y otros y en esa puesta de largo, hay que atender no sólo a lo que dice, sino también a lo que no ha dicho.
En las mejores historias que nos contaron en los cines, en los libros o en cualquiera de las leyendas de fantasía que escuchamos de pequeños, la diferencia entre la realidad y la ficción estaba o bien al principio de la historia o bien al final. Para ser más exactos, antes del comienzo y/o después del final.
Si trasladamos ésto al mundo de cualquiera que esté de cara al público (publicidad comercial o comunicación política) deberíamos considerar la historia que nos están contando como un marco fijo, como una "foto finish", en la que pretendan que centremos nuestra atención. De esa cobertura se encargan ciencias tan loables como la oratoria, la retórica y otras que tantas luces han dado a la historia del parlamentarismo o de la comunicación visual. Es lo que llamamos el discurso.
Pero las personas que trabajamos en el mundo de la comunicación de manera profesional preferimos otro término, uno que engloba, además de la imagen que nos están proyectando, al antes y al después de la escena de la que estamos siendo testigos privilegiados. Es lo que llamamos el relato.
Por eso, si quieres pillar a un embustero en el mundo de "lo público" tienes las herramientas necesarias para hacerlo, sólo te hará falta una dosis de paciencia. Para empezar comprueba qué es lo que antes de esa campaña o discurso han hecho, basta con investigar un poco en las redes o en las hemerotecas para ver si lo que te están contando ahora tiene concordancia con sus pasos anteriores. Ésta es la parte fácil porque tenemos la costumbre de guardarlo todo y si no es en la red, las bibliotecas están llenas de referencias comerciales y políticas de las que puedes hacer uso... y gratis.
Por ejemplo, una marca que jamás a tenido presencia en redes sociales y que de un día para otro se lanza a la conquista de todas las plataformas no tendrá una credibilidad sostenible en términos de transparencia comercial. Sobre todo porque esa práctica no suele ir acompañada de RSC (Responsabilidad Social Corporativa), balance de cuentas públicas o un código de suministros que atienda a las normas internacionales de comercio justo. En la parte política, un candidato que no haya dado palo al agua en su vida pero que en su ejercicio de "transparencia" publique en su agenda hasta las citas con el médico tendrá mas bien poco que ofrecerte. A groso modo, pero son casos que todos conocemos porque la actualidad nos los pone en bandeja con, creo yo, demasiada frecuencia.
La parte complicada es la del "después", es decir, si habiendo concordancia entre el antes y el ahora, podemos confiar en que cumplirán con lo que nos están ofreciendo, ya sea un "nuevo producto" o un "nuevo plan de parques y jardines". Ésto solo lo veremos con el tiempo, de ahí que os indicara tener paciencia.
Sin adelantarnos, podemos fijarnos en el ahora, o sea, en el discurso. En ese marco fijo o "foto finish" donde centrar nuestra atención. Porque un buen discurso tiene, sin duda, unos puntos esenciales que relataré en un próximo artículo, pero que podríamos resumir en tres: atención, duda y emoción.
Si quien quiera que sea que te esté hablando consigue captar tu atención, que pienses aunque sea por un instante en lo que te está contando y finalmente produce en ti alguna emoción (ya sea de aprobación o rechazo) habrá salido victorioso de la conversación que mantiene contigo.
La confianza, de lo que va todo esto, es un ejercicio personal e intransferible (como el DNI) y todos la basamos en parámetros que tienen que ver con nuestros recuerdos, nuestra intimidad y nuestras aspiraciones. Sobre todo en las dos últimas porque, habitualmente, son las más inmediatas. Lo que quiere decir que pecamos en demasía de poca memoria.
Así es que si quieres pillar a un embustero no pierdas el hilo del relato. De los discursos ya nos encargamos los que nos ganamos la vida escribiéndolos.
En las mejores historias que nos contaron en los cines, en los libros o en cualquiera de las leyendas de fantasía que escuchamos de pequeños, la diferencia entre la realidad y la ficción estaba o bien al principio de la historia o bien al final. Para ser más exactos, antes del comienzo y/o después del final.
Si trasladamos ésto al mundo de cualquiera que esté de cara al público (publicidad comercial o comunicación política) deberíamos considerar la historia que nos están contando como un marco fijo, como una "foto finish", en la que pretendan que centremos nuestra atención. De esa cobertura se encargan ciencias tan loables como la oratoria, la retórica y otras que tantas luces han dado a la historia del parlamentarismo o de la comunicación visual. Es lo que llamamos el discurso.
Pero las personas que trabajamos en el mundo de la comunicación de manera profesional preferimos otro término, uno que engloba, además de la imagen que nos están proyectando, al antes y al después de la escena de la que estamos siendo testigos privilegiados. Es lo que llamamos el relato.
Por eso, si quieres pillar a un embustero en el mundo de "lo público" tienes las herramientas necesarias para hacerlo, sólo te hará falta una dosis de paciencia. Para empezar comprueba qué es lo que antes de esa campaña o discurso han hecho, basta con investigar un poco en las redes o en las hemerotecas para ver si lo que te están contando ahora tiene concordancia con sus pasos anteriores. Ésta es la parte fácil porque tenemos la costumbre de guardarlo todo y si no es en la red, las bibliotecas están llenas de referencias comerciales y políticas de las que puedes hacer uso... y gratis.
Por ejemplo, una marca que jamás a tenido presencia en redes sociales y que de un día para otro se lanza a la conquista de todas las plataformas no tendrá una credibilidad sostenible en términos de transparencia comercial. Sobre todo porque esa práctica no suele ir acompañada de RSC (Responsabilidad Social Corporativa), balance de cuentas públicas o un código de suministros que atienda a las normas internacionales de comercio justo. En la parte política, un candidato que no haya dado palo al agua en su vida pero que en su ejercicio de "transparencia" publique en su agenda hasta las citas con el médico tendrá mas bien poco que ofrecerte. A groso modo, pero son casos que todos conocemos porque la actualidad nos los pone en bandeja con, creo yo, demasiada frecuencia.
La parte complicada es la del "después", es decir, si habiendo concordancia entre el antes y el ahora, podemos confiar en que cumplirán con lo que nos están ofreciendo, ya sea un "nuevo producto" o un "nuevo plan de parques y jardines". Ésto solo lo veremos con el tiempo, de ahí que os indicara tener paciencia.
Sin adelantarnos, podemos fijarnos en el ahora, o sea, en el discurso. En ese marco fijo o "foto finish" donde centrar nuestra atención. Porque un buen discurso tiene, sin duda, unos puntos esenciales que relataré en un próximo artículo, pero que podríamos resumir en tres: atención, duda y emoción.
Si quien quiera que sea que te esté hablando consigue captar tu atención, que pienses aunque sea por un instante en lo que te está contando y finalmente produce en ti alguna emoción (ya sea de aprobación o rechazo) habrá salido victorioso de la conversación que mantiene contigo.
La confianza, de lo que va todo esto, es un ejercicio personal e intransferible (como el DNI) y todos la basamos en parámetros que tienen que ver con nuestros recuerdos, nuestra intimidad y nuestras aspiraciones. Sobre todo en las dos últimas porque, habitualmente, son las más inmediatas. Lo que quiere decir que pecamos en demasía de poca memoria.
Así es que si quieres pillar a un embustero no pierdas el hilo del relato. De los discursos ya nos encargamos los que nos ganamos la vida escribiéndolos.
sábado, 15 de septiembre de 2018
La importancia de ser diferente
Cuando la historia parece que se vuelve a repetir, me ha parecido oportuno rescatar para vosotr@s este artículo en el que hablaba de lo esencial que es el respeto a las diferencias, sean las que sean. Desde hace poco en España y de una manera completamente irresponsable diversos responsables políticos se han apropiado de un mensaje muy peligroso para la convivencia en nuestro país. Me preocupa, porque han dejado de lado la vanguardia y modernidad por, sólo, un cálculo de escaños en las Cortes Generales. Será lamentable que pierdan en su apuesta, porque entre el original y la copia, siempre se escoge al original y la traducción de esto es que el fascismo entrará con siglas propias en las instituciones españolas, como ya lo ha hecho en otros países de nuestra querida Europa.
Aún queda tiempo para recapacitar. Hasta entonces este artículo sirvió de aviso entonces y espero que ahora también:
"En estos días en que el mundo parece que se viene abajo, que la economía está mal (como si hubiera estado bien alguna vez) donde siguen las guerras, el hambre, la violencia y el sufrimiento de tantas personas, hay que pararse un momento, mirar alrededor, respirar profundo y dar un paso más para terminar con todo lo anterior... porque siempre será buena idea dejar atrás el dolor. Han sido los poderosos, los que desde sus poltronas de dinero estafado han decidido quienes formaban parte de la élite y quienes no. Su cruel variable espartana seleccionaba a los mejores de cada casta, de cada casa, de cada familia y dejaba al resto atrás, en el pozo, en la miseria del olvido.
El objetivo estaba claro: señalar al considerado diferente del normal, ensañarse con el distinto para cercarlo, apartarlo y, por último... eliminarlo. No hay mayor indecencia que una sociedad que excluye a sus semejantes.
Las mujeres, los pobres, los gays, los de otro credo, los de otra raza, aquellos que pensaban diferente o los discapacitados. Daba igual siempre y cuando estuvieran lejos, callados o muertos.
Las tornas cambiaron y poco a poco hemos podido comprender que una de las mayores riquezas de las que disponemos en este planeta es precisamente la existencia de las diferencias, aquellas que en lugar de alejarnos verdaderamente nos acercan a componer el gran mosaico que es la humanidad y que compone la más compleja y pura de todas las sociedades conocidas.
La vida es sagrada y ninguno de nosotros nunca más podrá dar marcha atrás, porque hemos conseguido barrer del pensamiento más actual la lacra de la vergüenza de ser distinto; ahora los diferentes son ellos, los que nos daban la palmada en la espalda, los que nos miraban por encima del hombro, los que nos perdonaban la vida con una sonrisa.
Ser distinto sigue siendo un reto, porque la igualdad de las leyes que nos hemos dado aún no ha calado en lo más profundo de la ciudadanía, pero lo hará. Ser distinto y reconocido como tal es hoy el reclamo que hemos de hacer todos para recordarnos que ese camino del principio está aún por andar. No usemos ninguna excusa para olvidarnos de quien nos necesita.
Ser diferente es hoy garantía de atención y aún mas importante... es un símbolo a la dignidad del ser humano, porque son los diferentes los que enlazan a nuestro mundo con la justicia, la prosperidad y el bienestar.
En estos días, en estos tiempos, a todos vosotros, a todos los diferentes... gracias."
Publicado en "La Opinión" el 27 de Noviembre de 2010. Y AQUÍ EL ENLACE.
jueves, 30 de agosto de 2018
La columna del verano
Este verano tuve el honor de recibir el encargo de Alberto Aguirre de publicar en "La Verdad" una columna semanal, que habéis podido leer los lunes en la edición impresa y , un poco después, en la edición digital. Las he trabajado desde el placer que me ofrece el escribir para tod@s vosotr@s y la esperanza de poder seguir compartiendo todo cuanto pasa en mi vida.
Esta fue la primera de ellas, las demás os la dejo en los enlaces que publiqué en Twitter:
"Espejos"
Hacemos camino al andar… decían. Y es verdad. Caminemos pues juntos para
que el trayecto se nos antoje menos largo y sobre todo, menos pesado.
*Publicado en La Verdad del 16 de Julio de 2018.
Ahora os dejo los enlaces a todas las publicaciones de este verano. Gracias por leerme y pos vuestros comentarios.
MAR MENOR. Una carta a mi primer amor. 23 de Julio de 2018.
A FUEGO LENTO. Cuidar a los amantes. 30 de Julio de 2018.
CON LA MÚSICA A OTRA PARTE. Disfrutando de los bares. 6 de Agosto de 2018.
CRECIENDO. La tecnología también es diversa. 13 de Agosto de 2018.
LA CASTA. La TV y sus propias modas. 20 de Agosto de 2018.
TU PROPIO VIAJE. Quedarse también es una opción. 27 de Agosto de 2018.
Espero que las disfrutéis y estaré encantado de recibir vuestros comentarios aquí, o en cualquiera de mis redes ;)
Esta fue la primera de ellas, las demás os la dejo en los enlaces que publiqué en Twitter:
"Espejos"
Europa, esa gran burbuja de los derechos civiles que durante
décadas se ha erguido frente al mundo como referente internacional de la
esperanza y el humanismo, vive, pese a todas sus dificultades, siendo todavía
un faro que guía las luchas en diversas partes del mundo.
Hace poco tiempo, una de mis mejores amigas me preguntaba mi
opinión acerca de si ella debía participar en la Huelga Feminista del 8 de
Marzo de este año. Sobra decir que, prácticamente siempre, rehúso opinar sobre
temas que conciernen de pleno a las mujeres, pero tratándose de una confidencia
por amistad, hice la excepción y le hablé.
Expuse varios argumentos, quizá los más conocidos por todos
los que hemos opinado alguna vez sobre ese evento, feminismos incluidos. Pero
guardé para el final el que creo que es la piedra sobre la que descansan todos
los demás, que no es otro que la obligación ética que tenemos aquellas personas
que vivimos mejor de hacer todo lo que podamos para que los demás también vivan
mejor.
Que mi amiga acudiese a los actos del 8 de Marzo, o que yo
haya dedicado más de 20 años de mi vida al activismo medioambiental y de
derechos humanos, sí hacen que haya personas que vivan mejor y quieran vivir
mejor. Porque en un mundo conectado todo lo que hacemos se escucha y se ve en
todas partes.
Los movimientos ciudadanos que conformamos con nuestras
manifestaciones, huelgas, marchas y todo tipo de acciones tienen reflejo en
nuestros primeros aliados naturales, todos los países que forman Iberoamérica.
Y ahora, desde hace pocos días un importante medio como
Univisión, líder en la comunidad latina en Estados Unidos, ha inaugurado
AzulyRosado que podéis encontrar en formato podcast en casi todas las
plataformas (incluidas Itunes y Spotify), comandando por el periodista NeyEnrique. Es un comienzo importante en el sector hispano y auguro buenos
resultados, espero de tanto o más éxito que los de Wisteria Lane en RadioNacional de España, que tan bien dirige y presenta mi admirado Paco Tomás.
*Publicado en La Verdad del 16 de Julio de 2018.
Ahora os dejo los enlaces a todas las publicaciones de este verano. Gracias por leerme y pos vuestros comentarios.
MAR MENOR. Una carta a mi primer amor. 23 de Julio de 2018.
A FUEGO LENTO. Cuidar a los amantes. 30 de Julio de 2018.
CON LA MÚSICA A OTRA PARTE. Disfrutando de los bares. 6 de Agosto de 2018.
CRECIENDO. La tecnología también es diversa. 13 de Agosto de 2018.
LA CASTA. La TV y sus propias modas. 20 de Agosto de 2018.
TU PROPIO VIAJE. Quedarse también es una opción. 27 de Agosto de 2018.
Espero que las disfrutéis y estaré encantado de recibir vuestros comentarios aquí, o en cualquiera de mis redes ;)
jueves, 16 de agosto de 2018
Criminales confesos
Hablar hoy de Venezuela es hacerlo sobre una de las más
calamitosas tragedias que se viven en Iberoamérica. La nación más rica del
continente vive sumida en un caos inalterable donde lo único seguro es que el
día siguiente saldrá el sol, todo lo demás, desde las tareas cotidianas a
cualquier empresa o ilusión que alguno de sus ciudadanos pueda soñar es,
simplemente, una especulación a la que pocos se atreven.
Según datos de la Organización de Estados Americanos (OEA),
más del 60% de la población vive en la pobreza y de éstos, más de la mitad roza
la miseria. Además, en un reciente informe del mes de mayo, la Secretaría
General de este organismo, apoyada por un nutrido grupo de observadores
internacionales, documentó más de mil casos de violación de los derechos
humanos y políticos por parte de los cuerpos de seguridad del régimen. Este
informe, rechazado por las autoridades venezolanas, comprueba además cómo se ha
dotado con armamento de grueso calibre a la Policía y Guardia Nacional para la
represión de manifestaciones, violando la propia constitución bolivariana, en
su artículo 68, que deja en manos del Ejército este tipo de usos.
Pero esta historia no es solo un cruce de datos y constataciones
de graves ataques contra la población, es también un documento con nombres
propios, de aquellas personas que en su día a día luchan con su poco margen de
maniobra por librarse de un círculo vicioso que parece no tener final, porque
la comunidad internacional, inexplicablemente, parece no ponerse de acuerdo en
como desalojar del poder a quiénes están cometiendo crímenes de lesa humanidad.
Samuel tiene 19 años y hace unos meses dejó su empleo de
ayudante en la banca porque cobraba el salario mínimo, unos 4 dólares. Ahora trabaja
en una agencia de publicidad por un par de dólares más. Con este dinero paga el
alquiler del apartamento de 20 metros cuadrados en el que vive en un barrio
del sur de Caracas y debe alimentarse a duras penas. Los productos a los que
puede acceder son los de la canasta básica y casi siempre fuera de los supermercados con precios
regulados, porque cuando le llega su turno en la cola de varias horas,
simplemente no queda nada que comprar. La cola empieza a las 6 de la mañana, es
de cientos de personas y a las 8 se avisa a los que quedan que pueden
marcharse, se acabaron las existencias. Así pues debe remitirse a
establecimientos no regulados en los que el precio de cualquier artículo es
hasta 5 veces mayor. Recientemente se le han diagnosticado piedras en el riñón,
una dolencia de la que no podrá tratarse porque la sanidad pública venezolana
no tiene recursos para atender a nadie que padezca más allá de un resfriado.
Para curarse, debería salir del país vía Colombia, pero no puede hacerlo porque
carece de pasaporte, y para conseguir este documento debería pagar el soborno
de casi 50 dólares que los funcionarios le exigen para expedírselo. El precio
de este soborno depende del lugar del país donde preguntes y del funcionario
que te toque ese día, desde esos 50 dólares hasta los más de 200 que podemos
encontrar en la ciudad de Maracaibo o Isla Margarita, mejor conectadas con el
extranjero. Pese a lo titánico de la empresa, es su único camino.
Igual piensa Jesús, que tiene 25 años y es odontólogo en dos
clínicas de la capital, trabaja a comisión y cobra según el volumen de
pacientes. Él tiene mayor suerte porque la mayoría de los clientes proceden de
los barrios de mayor poder adquisitivo y porque el miembros de su familia
reciben remesas del exterior, es decir, que sólo ha de preocuparse de su propia
manutención. Una semana antes de la redacción de esta crónica, pudo salir de
fiesta a un conocido local de baile, fue la primera vez en meses y siempre con
medidas de precaución tales como no llevar nada de valor encima. Ni siquiera el
celular (teléfono móvil), porque el índice de asaltos en Caracas es el más alto
de todo el continente. Su pasaporte caduca el año que viene y es el plazo que
se ha puesto para salir del país, a cualquier precio y a cualquier parte,
preferiblemente Europa, y aquí buscarse la vida de cualquier manera, como ya
han hecho miles de sus compatriotas.
Nos habla también Carlos, de 23 años y estudiante de
Comercio Internacional en una universidad ubicada en la costa venezolana. Su
manutención depende del ínfimo salario de su madre, maestra jubilada que vive
en otra ciudad y que de manera mensual puede proporcionarle no más de tres
dólares. Con esa cantidad debe alimentarse y lavarse, es evidente que no es
suficiente y por tanto tiene que “resolver”, que es como llaman los venezolanos
al hecho de practicar trabajos o trueques en negro. Apenas le queda un semestre
para graduarse y sueña con poder irse a Perú, donde ya emigraron otros
familiares que pueden recibirlo. El año
pasado, lleno de rabia pero también de esperanza, se jugó la vida y participó
del movimiento cívico-estudiantil que paralizó casi la totalidad del país en
una ola de protestas que pretendía frenar la ocupación total del poder por
parte del chavismo, en la convocatoria de la Asamblea Nacional Constituyente,
un parlamento a imagen y semejanza del dictador, donde la oposición política no
está presente, y que no es reconocida oficialmente salvo por Corea del Norte,
Rusia, Bolivia, Cuba y la imaginaria república de Donetsk.
Aquellas protestas, que terminaron en más de un centenar de muertos, heridos, desaparecidos y muchos más presos, fueron el punto de
hartazgo de la ciudadanía para con la Mesa de Unidad Democrática (MUD) y sus
guiños de diálogo al régimen. Ahora, esa fragmentada oposición política no es
más que uno de los divertimentos favoritos del dictador Nicolás Maduro.
La MUD tampoco participará en las elecciones locales que se
celebrarán pasado este verano, porque ya no reconocen el sistema de votación
del Consejo Nacional Electoral, copado por el oficialismo, y en el que se han
detectado y probado selectivos fraudes tal y como denuncia el activista por los
derechos humanos Gustavo Tovar Arroyo en su documental “Chavismo, la peste del
siglo XXI”, presentado en abril y que se puede visualizar en Youtube. El
documental aborda la llegada de Hugo Chávez al poder y como se han arrasado y
laminado todas las capas de acción democrática del país, usando el dinero del
petróleo, hasta llegar a la actual situación de carestía e inseguridad.
Intentando justificar su actividad pública, decía Cristina
Fernández de Kirchner, expresidenta de Argentina y hoy senadora, calificada
como una de las mayores chorizas de la historia de su país por el periodista
Jorge Lanata, que no se pueden comparar entre ellos los procesos de cambio
político en las naciones de Iberoamérica. Y tenía razón, aunque por razones
bien distintas.
Lo que desde hace años sucede en Venezuela precisa de varias
ejemplificaciones simultáneas, porque se trata del saqueo y expolio que vivió
la propia Argentina desde Menem a De la Rúa, junto con la ineptitud en la
gestión de los recursos públicos en el Chile de Pinochet, mezclado con la
corrupción sistémica de las instituciones de la peor época del PRI mexicano,
sumado a la cacería y posterior tortura de cualquier disidencia como la que
sucedió en el Paraguay de Stroesner o el Brasil de Castelo Branco. Un narcoestado
fallido convertido en el mismo infierno.
Carlos, Samuel y Jesús tienen varias cosas en común, pero la
más importante es que, debido a su edad, sólo han conocido el chavismo como
régimen político, y se niegan a aceptar que han de continuar viviendo con una
espada encima del cuello. Desde fuera del país, son cientos las iniciativas que
se han puesto en marcha para paliar en la medida de lo posible la inexistencia
de recursos de la ya desaparecida clase media venezolana y se han organizado
plataformas de todo tipo, sobre todo a través de las redes sociales y
promocionadas casi todas ellas por exiliados que anteriormente ejercían como
juristas, militares, médicos, empresarios o ingenieros. Desde fuera actúa
Markomusik, un conocido humorista, que utiliza su perfil en Instagram para
recaudar fondos que se usan en tratamientos médicos para niñas y niños de
Venezuela, él mismo advierte que no siempre puede atender todos los casos por
el alto número que peticiones que le llegan. Algunos no se han ido, se han
quedado y siguen luchando, es el caso de María Corina Machado, una política
venezolana y exdiputada en la Asamblea Nacional, que todos los días desafía a
la policía política de la dictadura (el SEBIN) paseando a pie o circulando en
su propio vehículo. Muchas de estas amenazas las publica en su perfil de
twitter, uno de los más visitados de la esfera política venezolana, con más de
4 millones de seguidores.
La preocupación por la situación de crisis humanitaria en la
tierra de Simón Bolívar es constante, y estos días se ha extendido a otra de
las naciones de la órbita del chavismo, Nicaragua, donde se está mascando la
tragedia porque ya se han traspasado todas las líneas rojas por parte del
presidente Ortega, alejándose de los parámetros que protegían la convivencia y la
democracia. Organismos internacionales, observadores y activistas ya sólo
esperan que no alcance esos niveles de desolación que se están viviendo hoy en
Venezuela. Los mismos que, algunos en España, todavía justifican cobardemente
en la lucha de clases.
domingo, 15 de abril de 2018
Julieta... qué grande eres
Hace poco, leía en una publicación de un perfil de Instagram, la opinión de que nuestra famosa Julieta, la fatídica protagonista de la obra firmada por William Shakespeare, situada sin embargo en nuestros tiempos, no hubiera optado por el suicidio sino que habría dado por concluido ese capítulo de su vida gracias a "los valores de autonomía y libertad vigentes", y que "seguramente se lo hubiera pensado dos veces y hubiera buscado un nuevo Romeo".
Después de leer esta desoladora afirmación no pude mas que preguntarle al autor el por qué de su reflexión y me contestó: "Quizás no creo en el amor eterno y duradero, en cuentos que nos hacen creer en un capricho quinceañero".
Si nos situamos en la Italia del siglo 16, que es cuando transcurre la obra, hemos de tener en cuenta otros factores que no son precisamente el amor adolescente. Leamos con un poco mas de profundidad y vayamos al escenario de la obra, que no es otro que un mundo que está cambiando a velocidad vertiginosa. La Europa que conocieron Romeo y Julieta es un continente en descomposición y en el que los intelectuales de su actualidad intentan, a través de sus creaciones, poner de relevancia otros valores hasta el momento denostados, el primero de ellos, el humanismo ligado a la libertad individual.
Por hacer solo un apunte, en aquellos años Europa se desangraba en 3 conflictos intermitentes e interminables. Las guerras de religión entre católicos y protestantes que ocultaban la rivalidad de las potencias por el control del territorio; el cierre total de la frontera de oriente por el ascenso de los Otomanos (lo que supuso un desastre para la economía de los italianos, entre otros de Verona, la ciudad de Motescos y Capuletos); y la competencia por el comercio en América. Podríamos ir mas allá, pero no es el objeto de esta entrada. Lo que sí es evidente es que nuestros enamorados se amaban en un mundo que se estaba derrumbando y que lo único sensato de toda la lectura era precisamente su amor. Una escena que nos lleva a dar un salto de 4 siglos para encontrarnos la misma situación en otra obra mítica, "Casablanca", dónde el amor que viven sus estrellas tampoco perecerá jamás, aunque tengan que decirse adiós. Por eso no creo que la opinión que leí pueda sustentarse.
Desde el comienzo de la historia que nos presenta Shakespeare, todos sabemos sin necesidad de ser muy avispados, que aquello no va a terminar de buena manera, al menos en lo que a los jóvenes se refiere. Pero los dos se rebelan contra esa situación y van superando uno a uno todos los obstáculos que se les presentan hasta llegar a la escena mundialmente conocida (aunque no os hayáis leído el libro es uno de los "spolier" mas comentados de la historia de la literatura).
Y yo sostengo, precisamente, que el amor de Romeo y Julieta no muere con el suicidio de uno en brazos del otro, y que de hecho su muerte es, en efecto, el acto de valentía que ensalza ese humanismo de libertad individual del que os hablaba al comienzo. No se matan porque piensen que nunca mas vayan a amar a mas nadie, o porque supongan que su vida será muy desgraciada sin la compañía del otro. Llegan a esa terrible conclusión porque no hallan otra manera de que nadie les arrebate su amor. Ahí es dónde está la cuestión principal, en conservar para siempre algo que ellos mismos han decidido por encima de imposiciones exteriores, aunque éstas provengan de sus familias y de las normas del momento.
No sé quién encontró una historia de amor leyendo "Romeo y Julieta", yo desde luego no encontré al amor como uno de sus ingredientes principales. Lo que vi es un acto de profunda libertad, sí basada en el amor, pero la excusa podría haber sido otra. Es la libertad, que Shakespeare como otros autores de la época quiso poner de relevancia, lo que destaca en esta tragedia. La libertad de creer en lo que uno quiera, en viajar donde quiera y por supuesto, la libertad de amar a quien uno quiera, aunque sea al heredero de la familia a la que odia tu propia familia. Sí, es amor... pero amor a la libertad.
No creo que la Julieta de hoy en día se hubiera comportado de manera muy diferente a la del siglo 16, solo que quizá en lugar de un doble suicidio, hubiéramos visto una demanda colectiva en la Audiencia Nacional, igual de tremebundo.
La importancia de las tramas secundarias en la construcción de historias de amor está mas que bien reflejada en esta escena de la película "The Mirror has two Faces" de Barbra Streissand, o como la conocimos en España: "El Amor tiene dos Caras".
Una delicia con la que estoy 100% de acuerdo.
En definitiva, amemos, en la forma y el color que queramos, pero siempre en libertad y con toda nuestra pasión. Y a ser posible... sin suicidarnos ;)
Después de leer esta desoladora afirmación no pude mas que preguntarle al autor el por qué de su reflexión y me contestó: "Quizás no creo en el amor eterno y duradero, en cuentos que nos hacen creer en un capricho quinceañero".
Si nos situamos en la Italia del siglo 16, que es cuando transcurre la obra, hemos de tener en cuenta otros factores que no son precisamente el amor adolescente. Leamos con un poco mas de profundidad y vayamos al escenario de la obra, que no es otro que un mundo que está cambiando a velocidad vertiginosa. La Europa que conocieron Romeo y Julieta es un continente en descomposición y en el que los intelectuales de su actualidad intentan, a través de sus creaciones, poner de relevancia otros valores hasta el momento denostados, el primero de ellos, el humanismo ligado a la libertad individual.
Por hacer solo un apunte, en aquellos años Europa se desangraba en 3 conflictos intermitentes e interminables. Las guerras de religión entre católicos y protestantes que ocultaban la rivalidad de las potencias por el control del territorio; el cierre total de la frontera de oriente por el ascenso de los Otomanos (lo que supuso un desastre para la economía de los italianos, entre otros de Verona, la ciudad de Motescos y Capuletos); y la competencia por el comercio en América. Podríamos ir mas allá, pero no es el objeto de esta entrada. Lo que sí es evidente es que nuestros enamorados se amaban en un mundo que se estaba derrumbando y que lo único sensato de toda la lectura era precisamente su amor. Una escena que nos lleva a dar un salto de 4 siglos para encontrarnos la misma situación en otra obra mítica, "Casablanca", dónde el amor que viven sus estrellas tampoco perecerá jamás, aunque tengan que decirse adiós. Por eso no creo que la opinión que leí pueda sustentarse.
Desde el comienzo de la historia que nos presenta Shakespeare, todos sabemos sin necesidad de ser muy avispados, que aquello no va a terminar de buena manera, al menos en lo que a los jóvenes se refiere. Pero los dos se rebelan contra esa situación y van superando uno a uno todos los obstáculos que se les presentan hasta llegar a la escena mundialmente conocida (aunque no os hayáis leído el libro es uno de los "spolier" mas comentados de la historia de la literatura).
Y yo sostengo, precisamente, que el amor de Romeo y Julieta no muere con el suicidio de uno en brazos del otro, y que de hecho su muerte es, en efecto, el acto de valentía que ensalza ese humanismo de libertad individual del que os hablaba al comienzo. No se matan porque piensen que nunca mas vayan a amar a mas nadie, o porque supongan que su vida será muy desgraciada sin la compañía del otro. Llegan a esa terrible conclusión porque no hallan otra manera de que nadie les arrebate su amor. Ahí es dónde está la cuestión principal, en conservar para siempre algo que ellos mismos han decidido por encima de imposiciones exteriores, aunque éstas provengan de sus familias y de las normas del momento.
No sé quién encontró una historia de amor leyendo "Romeo y Julieta", yo desde luego no encontré al amor como uno de sus ingredientes principales. Lo que vi es un acto de profunda libertad, sí basada en el amor, pero la excusa podría haber sido otra. Es la libertad, que Shakespeare como otros autores de la época quiso poner de relevancia, lo que destaca en esta tragedia. La libertad de creer en lo que uno quiera, en viajar donde quiera y por supuesto, la libertad de amar a quien uno quiera, aunque sea al heredero de la familia a la que odia tu propia familia. Sí, es amor... pero amor a la libertad.
No creo que la Julieta de hoy en día se hubiera comportado de manera muy diferente a la del siglo 16, solo que quizá en lugar de un doble suicidio, hubiéramos visto una demanda colectiva en la Audiencia Nacional, igual de tremebundo.
La importancia de las tramas secundarias en la construcción de historias de amor está mas que bien reflejada en esta escena de la película "The Mirror has two Faces" de Barbra Streissand, o como la conocimos en España: "El Amor tiene dos Caras".
Una delicia con la que estoy 100% de acuerdo.
En definitiva, amemos, en la forma y el color que queramos, pero siempre en libertad y con toda nuestra pasión. Y a ser posible... sin suicidarnos ;)
viernes, 2 de febrero de 2018
Expansión
Cuando leí la entrevista que le hacen al hipernominado Paul Anderson, tengo que reconocer que tarde unos momentos en la intencionalidad tanto de las preguntas como de las respuestas. Pero me detengo en el manoseado tema del doblaje.
Cualquier creación de la industria cultural requiere de la inmersión de diferentes profesionales que vienen de distintos campos. Centrados en el ámbito audiovisual y cinematográfico, encontramos diseñadores de varias disciplinas, montadores, editores, operadores, guionistas, actores y actrices, agentes y representantes, y así hasta el infinito.
Bueno es que una obra requiera tal cantidad de esfuerzos porque, habitualmente, la mezcolanza de disciplinas artísticas suele traernos productos de calidad al mercado. Aquí se nos abren dos temas de debate interesantes desde el punto de vista de la oportunidad y el desarrollo como sociedades modernas.
De un lado tenemos los espacios abiertos en un mercado, el cultural, que hasta no hace tanto tiempo estaba dominado de forma implacable por un puñado de compañías internacionales que programaban y databan qué teníamos que ver y en que formato habíamos de hacerlo. Eran, por tanto, obras invariables que no admitían prácticamente ningún tipo de variación.
Pero la evolución tecnológica ha puesto de manifiesto que cualquiera con un pocos medios puede crear y subir a la red su propia obra audiovisual. Y vamos hacia un panorama en el que los denominados "largometrajes" serán la excepción en este mundo de la cinematografía. Nos encontraremos mas bien en un sector en el que los microvideos sean los que capten la atención de los usuarios del audiovisual, esto ya está pasando de manera exponencial desde la aparición del video-clip. Ahora con los formatos "docu" y "corto" , hasta hace una década tan denostados por la propia insdustria, tenemos al alcance realidades o ficciones en nuestra propia casa o terminales móviles, y además a la carta.
¿Por qué vivir una ilusión de cualquier temática en una película de casi 2 horas (de una gran productora de Hollywood) cuando puedes obtener esa sensación en un video musical o en un canal de youtuber (que lo haces tu mismo)? o en la misma línea... ¿por qué abrir un libro de historia (de una poderosa editaorial) si puedes viajar a esa misma época a través de un videojuego (de un pequeño estudio de España)? Estamos pues en la inmediatez de las sensaciones, no por la equivocada teoría de que nos gusta la inmediatez, sino por la acertada opción de acceder democráticamente a mayor número de contenidos.
Es ahí donde enlazamos con la segunda parte, la expansión cultural a través de plataformas útiles a la sociedad, en la que las fórmulas de micropagos masivos hacen posible el sostenimiento de la industria cultural, obligada a repensarse para seguir existiendo en todas sus dimensiones.
Sin embargo, y hablando de historia, hay una cuestión que no ha sido salvada en ninguno de los ciclos de reconversión de las industrias, tampoco de la cultural, en la que Paul Anderson y los que piensan como él, no han reparado, la identidad cultural.
Este concepto está basado fundamentalmente en el idioma propio de cada región y es esencial para mantener la idiosincrasia que hemos de proteger para, precisamente, hacer posible que las mezcolanzas que hacen avanzar a la industria cultural y por ende a nuestras sociedades, se sigan dando.
La protección del idioma ha de darse desde el ámbito de las políticas públicas, pero el mercado de la industria cultural ha de realizar su propio camino pensando en el idioma como una tecnología más que ha de usar para perpetuar su expansión. De ahí que las películas (y las creaciones audiovisuales) sean dobladas o subtituladas. Vaya por delante que defiendo a ultranza el doblaje frente a quiénes piensan que es algo parecido a mancillar la espiritualidad del autor de la obra. STOP DRAMAS.
Me paro en dos hechos que para todos pueden resultarnos evidencias. Empezando por la mas obvia, todavía no he conocido a nadie que en una película subtitulada no descentre su mirada de la pantalla y en consecuencia de la obra completa y la interpretación, para leer. Si eso no rasga la obra expuesta que baje Dios y lo vea.
La segunda viene por una imposición inaceptable. La de pretender que todo el mundo tiene que saber el idioma original del autor de la obra, como si no fuera posible con un buen doblaje transmitir la interpretación de los actores y actrices o la de una voz en off. Mas allá, se trata de un ejercicio impresentable de asimilación cultural propia de otros tiempos y de una desgana impropia de la industria cultural nacida de la pereza, la misma pereza que me produce a mi alguien que quiere contarme cualquier cosa sin esforzarse para que yo lo entienda.
Aprender idiomas es bueno, expande la mente y te ayuda a comprender nuevos escenarios. Pero depende de cada uno aprender los idiomas que cada cual quiera, avistando los intereses particulares y privados que de ninguna forma deberían ser manipulados por ningún agente económico, como por ejemplo la industria cultural.
Por fortuna contamos en nuestro país (y por extensión todo el mercado latinoamericano) con escuelas de doblaje de primera línea que nos salvan de la insufrible torticolis y del pausado-play de las películas que queremos disfrutar solos o en compañía de nuestros allegados. Eso no nos lo quita ni uno de los grandes del cine, como Paul Anderson.
Cuando queráis copa y cigarro en los bares para profundizar en el tema. Besos.
Aquí la entrevista completa:
http://www.elmundo.es/papel/cultura/2018/01/30/5a6f606f268e3e514c8b45bd.html
Cualquier creación de la industria cultural requiere de la inmersión de diferentes profesionales que vienen de distintos campos. Centrados en el ámbito audiovisual y cinematográfico, encontramos diseñadores de varias disciplinas, montadores, editores, operadores, guionistas, actores y actrices, agentes y representantes, y así hasta el infinito.
Bueno es que una obra requiera tal cantidad de esfuerzos porque, habitualmente, la mezcolanza de disciplinas artísticas suele traernos productos de calidad al mercado. Aquí se nos abren dos temas de debate interesantes desde el punto de vista de la oportunidad y el desarrollo como sociedades modernas.
De un lado tenemos los espacios abiertos en un mercado, el cultural, que hasta no hace tanto tiempo estaba dominado de forma implacable por un puñado de compañías internacionales que programaban y databan qué teníamos que ver y en que formato habíamos de hacerlo. Eran, por tanto, obras invariables que no admitían prácticamente ningún tipo de variación.
Pero la evolución tecnológica ha puesto de manifiesto que cualquiera con un pocos medios puede crear y subir a la red su propia obra audiovisual. Y vamos hacia un panorama en el que los denominados "largometrajes" serán la excepción en este mundo de la cinematografía. Nos encontraremos mas bien en un sector en el que los microvideos sean los que capten la atención de los usuarios del audiovisual, esto ya está pasando de manera exponencial desde la aparición del video-clip. Ahora con los formatos "docu" y "corto" , hasta hace una década tan denostados por la propia insdustria, tenemos al alcance realidades o ficciones en nuestra propia casa o terminales móviles, y además a la carta.
¿Por qué vivir una ilusión de cualquier temática en una película de casi 2 horas (de una gran productora de Hollywood) cuando puedes obtener esa sensación en un video musical o en un canal de youtuber (que lo haces tu mismo)? o en la misma línea... ¿por qué abrir un libro de historia (de una poderosa editaorial) si puedes viajar a esa misma época a través de un videojuego (de un pequeño estudio de España)? Estamos pues en la inmediatez de las sensaciones, no por la equivocada teoría de que nos gusta la inmediatez, sino por la acertada opción de acceder democráticamente a mayor número de contenidos.
Es ahí donde enlazamos con la segunda parte, la expansión cultural a través de plataformas útiles a la sociedad, en la que las fórmulas de micropagos masivos hacen posible el sostenimiento de la industria cultural, obligada a repensarse para seguir existiendo en todas sus dimensiones.
Sin embargo, y hablando de historia, hay una cuestión que no ha sido salvada en ninguno de los ciclos de reconversión de las industrias, tampoco de la cultural, en la que Paul Anderson y los que piensan como él, no han reparado, la identidad cultural.
Este concepto está basado fundamentalmente en el idioma propio de cada región y es esencial para mantener la idiosincrasia que hemos de proteger para, precisamente, hacer posible que las mezcolanzas que hacen avanzar a la industria cultural y por ende a nuestras sociedades, se sigan dando.
La protección del idioma ha de darse desde el ámbito de las políticas públicas, pero el mercado de la industria cultural ha de realizar su propio camino pensando en el idioma como una tecnología más que ha de usar para perpetuar su expansión. De ahí que las películas (y las creaciones audiovisuales) sean dobladas o subtituladas. Vaya por delante que defiendo a ultranza el doblaje frente a quiénes piensan que es algo parecido a mancillar la espiritualidad del autor de la obra. STOP DRAMAS.
Me paro en dos hechos que para todos pueden resultarnos evidencias. Empezando por la mas obvia, todavía no he conocido a nadie que en una película subtitulada no descentre su mirada de la pantalla y en consecuencia de la obra completa y la interpretación, para leer. Si eso no rasga la obra expuesta que baje Dios y lo vea.
La segunda viene por una imposición inaceptable. La de pretender que todo el mundo tiene que saber el idioma original del autor de la obra, como si no fuera posible con un buen doblaje transmitir la interpretación de los actores y actrices o la de una voz en off. Mas allá, se trata de un ejercicio impresentable de asimilación cultural propia de otros tiempos y de una desgana impropia de la industria cultural nacida de la pereza, la misma pereza que me produce a mi alguien que quiere contarme cualquier cosa sin esforzarse para que yo lo entienda.
Aprender idiomas es bueno, expande la mente y te ayuda a comprender nuevos escenarios. Pero depende de cada uno aprender los idiomas que cada cual quiera, avistando los intereses particulares y privados que de ninguna forma deberían ser manipulados por ningún agente económico, como por ejemplo la industria cultural.
Por fortuna contamos en nuestro país (y por extensión todo el mercado latinoamericano) con escuelas de doblaje de primera línea que nos salvan de la insufrible torticolis y del pausado-play de las películas que queremos disfrutar solos o en compañía de nuestros allegados. Eso no nos lo quita ni uno de los grandes del cine, como Paul Anderson.
Cuando queráis copa y cigarro en los bares para profundizar en el tema. Besos.
Aquí la entrevista completa:
http://www.elmundo.es/papel/cultura/2018/01/30/5a6f606f268e3e514c8b45bd.html
viernes, 29 de diciembre de 2017
Sí, la nueva vida.
Calibrar las pasiones es un ejercicio que hacemos de cuando en cuando, casi siempre coincidiendo con hechos relevantes en nuestras vidas o con una fecha señalada.
En el primero de los casos estamos cambiando nuestro proceder en la vida por situaciones sobrevenidas, que no hemos podido controlar y a veces, ni tan siquiera hemos querido hacerlo, ni verlo venir. En el segundo caso, esas fechas relevantes son parte del recuerdo, que teníamos aparcadas en forma de emoción y que, bien por aburrimiento, bien por esperanzas soñadas, se trasforman en un reto pendiente al que empezamos a apuntar.
Las decisiones sosegadas, ese "calibrar pasiones", vienen a ser una combinación de los dos casos. Un conjunto de circunstancias y deseos que, gracias a tu propio empeño, llegan a mezclarse para dar buenos frutos.
Ya tenía claro desde hacía muchos años que mi participación en los movimientos sociales de todo tipo había tocado techo, porque siempre tuve la convicción de sentirme humilde y saber que cada uno tiene que estar participando de las organizaciones humanas mientras se es útil a la sociedad en su conjunto. Aparqué esta faceta de mi vida por formarme académicamente y los resultados han sido mucho más que satisfactorios y hace poco empecé a gritar que quería volver a incorporarme al mundo profesional, que para eso había invertido casi 8 años de mi vida entre libros, tengo claro que aunque sea de momento, ninguno más.
Alguno de esos alaridos llegó a buen puerto y hoy puedo deciros que comenzaré en breve a sumar a la familia de la comunicación y el brandeo, lo que siempre me ha gustado y para lo que me he preparado tanto en la universidad como fuera de ella.
Una de las mejores agencias de este país ha contado conmigo y ésta será mi nueva tarea.
Quiénes me conocéis sabéis que me entrego en cuerpo y alma a los retos que el camino de la vida me pone delante. No conozco otra manera de hacer bien las cosas, siempre con la cabeza llena de ideas, siendo creativo para mejorar la vida de los demás y en este caso, de las marcas y productos que son el sueño de mucha gente, resultado de un esfuerzo ingente y al que procuraré todas mis energías.
Es la nueva vida. Es la manida frase de "año nuevo, vida nueva" que en este 2018 tiene sentido concreto. En este camino os veré, como siempre, lleno de sonrisas y pasión.
jueves, 16 de noviembre de 2017
Mi película de amor.
Buenos días mi amor
Te había pensado de cerca, te había pensado conmigo.
Y mientras te pensaba imaginé que tu sonrisa había llenado
la habitación. Y que me habías llenado a mi también.
Y mientras te pensaba me perdí en el corazón que late en tu
mirada… que te estoy mirando y solo veo el cielo en tus pupilas.
Te había pensado de cerca, te había pensado conmigo.
Y no quisé ver que habías rodeado mi mente de bellas
palabras, que me habías encerrado en tu mundo y que ya no podía salir de la
felicidad.
Y que toda la pureza de tu vida ya era parte de mi propia
vida, que habíamos plantado un camino que no tiene final…. Porque ninguno de
los dos quiere dejar de caminar.
Que sea bello el viaje de estos actores y que no me sueltes
de la mano nunca, porque voy contigo al otro lado, porque tu eres mi película
de amor.
Piénsate conmigo, quédate conmigo. Y que nos lleve la vida
hasta el final de la noche, que sin miedo me siento a tu vera, porque la luz ya
la pones tu.
Te había pensado conmigo porque ya no me asusta este viaje y
porque confío en el calor de tus abrazos que tanto bien me han hecho, que tanto
me han calmado, que tanto los he soñado.
Que te quiero y lo estoy gritando por las calles porque la
mayor de las locuras hubiera sido no quererte y quedarme sentado sin gritarlo.
Y ahora que venga lo que tenga que venir, que no me importa,
que yo... ya te tengo a ti.
miércoles, 25 de octubre de 2017
El Congreso... tal cual.
Esta entrada en el blog es para dar las gracias a todos los compañeros que confiaron en mi para coordinar los trabajos de mi agrupación, sacamos adelante casi todas las enmiendas que habíamos presentado, 51 de 53. Podemos estar orgullosos de la representación que hicimos.
Quisimos estar en la toma de decisiones, pero hay quién no se dió cuenta de que somos la única población de la comarca de Cartagena y el Mar Menor dónde se ganan elecciones. Esto hay que decirlo.
Pese a todo, estábamos con la mejor de las predisposiciones y por eso os pongo el discurso que me había preparado y que no pude leer..... me parece justo que podáis tener acceso a su totalidad.
"Gracias a la presidencia, a la mesa, buenos días a todos a
todas:
En el poco tiempo que nos corresponde a los portavoces
intentaré hacer un recorrido por la situación que nos ocupa, en su totalidad.
Me refiero a la situación en su conjunto ya que va a ser la
única vez que las agrupaciones locales podamos hablar entre las otras.
En contra de lo que alguien podría pensar, es la primera vez
que participó en un congreso de esta casa en calidad de delegado y portavoz. Y
he de decir que desde la parte de organización se veía todo con mucha más
tranquilidad. Y eso me lleva al primero de los reconocimientos y es mandar un
saludo a los trabajadores del partido por el inmenso curro que se han pegado. A
ver cuando os damos voz y voto, o agrupación propia, que os la merecéis.
Mi labor en estos momentos es trasladaros la impresión de la
Asamblea de La Unión, convocada para analizar
y debatir la gestión de los órganos regionales, y al respecto tengo que comentar que entre en más de
centenar de militantes de la agrupación socialista de La Unión nadie defendió
la gestión regional y ésta tuvo cuatro votos favorables, es por ello por lo que
no apoyaremos la gestión con nuestros votos.
Y no lo haremos en base sobre todo a dos criterios que para
nosotros son fundamentales:
El primero de ellos reside en la sensación de que, cuando la
parte más relevante de la actual ejecutiva
obtuvo sus actas institucionales nos quedamos sin la parte orgánica del partido.
Tenemos la sensación que la actuación del partido se trasladó a la
administración pública cometiendo el mismo error que se ha cometido tantas
veces, y es que no se sabe separar las responsabilidades orgánicas e
institucionales.
Creemos que se ha fortalecido una parte de nuestro
compromiso público en detrimento del otro, esto nos lleva una reflexión
sempiterna en nuestros congresos y es nuestra creencia de defender la necesidad
imperiosa de fortalecer los músculos de esta organización y esto sólo se puede
hacer dedicándose a tiempo completo la propia organización.
En definitiva, hemos de perderle miedo a tener varios
referentes, perderle el miedo a la pluralidad de visualizar que somos diversos.
El segundo componente esencial es que hemos percibido como,
a pesar del trabajo incansable nuestros representantes, que en ningún momento
ponemos en duda, parece que el centro de gravitación de la actualidad ha
cambiado en función de si se considera que un tema está agotado sin que la
opinión y el sentir mayoritario de la población tenga peso específico. En la
práctica, en esta Región a la hora de hablar de las infraestructuras e
inversión, ya estamos hartos de hablar de AVE y Aeropuerto, como si no
existiera nada más.
Y nos hemos olvidado de muchas otras inversiones que son
nucleares en la vida de, por ejemplo, el municipio al que represento. De la
regeneración de la Sierra Minera, su entorno y de la bahía de Portmán nunca más
se supo desde hace mucho tiempo.
Demasiado para los vecinos y sabemos que en otras
localidades de la región se tiene la misma sensación. Es saber, por tanto, compañeros
de la dirección, compatibilizar tiempos y no dejarse absorber por lo que nos
quiera imponer la prensa y los adversarios políticos.
HASTA AQUÍ ME DEJARON INTERVENIR… PERO HABÍA MÁS….
Somos una región diversa y nuestra acción pública también
debe ser diversa, y decimos que consideramos que se han cumplido objetivos
pendientes de otras épocas, y que el equipo saliente ha podido dar la talla
reclamaciones históricas, que se ha producido el acercamiento a las demandas de
colectivos ciudadanos a través de nuestro grupo parlamentario, y así queremos
reconocerlo públicamente, en temas, como por ejemplo el área de igualdad. Aún así también hemos de
señalar que, a pesar que se citan en el informe de gestión, la cultura y el
deporte siguen siendo las hermanitas feas de nuestro partido, de la política
regional desde luego, pero de nuestro partido también.
En otro orden de cosas deciros que sabemos que estamos en
una etapa nueva, una etapa apasionante y
que La Unión queremos ser parte de esa nueva etapa. Que esperamos sea de integración
y de unidad. Porque este PSOE no es el 51% de las primarias, ni el 47 y pico % ,
este es el PSOE del 100% de la Región de Murcia, un 100% de carácter y de lucha
por la ciudadanía, más libre y más igualitaria, este es un PSOE 100% de
izquierdas, siempre de izquierdas, no como algunos en Cataluña que se llaman de
izquierdas pero quieren crear fronteras. Las personas de izquierdas no
empleamos ni un minuto de nuestro tiempo en creas fronteras, nos dedicamos a
derribarlas, todas ellas.
De este tiempo nuevo, de este PSOE abierto y transparente,
me gustan las compañeras como Susana Hernández, que declara públicamente que la
veremos parar el AVE y qué pasará por encima de ella, si no se soterra como
exigen los vecinos. Susana dejaté mimar. Me gustan las compañeras como Inma de
Santomera, que es capaz de bajar los impuestos municipales en su localidad sin
deteriorar los servicios públicos. Me gusta Lola de Bullas que ha sido capaz de
imprimir un nuevo carácter a la política del Nororeste. Por cierto, las tres vienen de la mejor
escuela, las Juventudes Socialistas de la Región de Murcia. Esa organización a
la que a veces otros miran de reojo y que, como podemos comprobar, siempre nos
da tantos y tan buenos frutos.
Ese es el espíritu que quiero para mi partido, esfuerzo,
trabajo y compromiso constante para ser siempre los primeros en ofrecer las
mejores soluciones a los vecinos y vecinas.
Este es un oficio de sacrificio constante y es personal. Todo
lo que nos quita tiempo de estar con los amantes y las familias es personal. Y
por eso a muchos les duele tanto nuestro partido y se lo toman con toda la
pasión. Es natural que sea así y no podría ser de otra manera. Haríamos mal en
no escuchar el dolor y sólo prestáramos oídos a las ilusiones. Nuestra vocación
de servicio público, desinteresado y eficaz, ha devolver a relucir, no tengo
duda que después de este congreso así será. Y lo será con el apoyo de todas y
todos.
Un saludo, buen congreso."
domingo, 8 de octubre de 2017
Julio López, el delegado Dogmatil.
Suena una música nueva, diferente a la anterior. Mucha gente estará pensando que es mejor que la de antes, otr@s que peor, en definitiva no será la misma.
Me toca representar a mi Agrupación en este 15º Congreso y ya os adelanto que me lo voy currando dándole toda la importancia al documento político. Mas que nada porque ha de ser el marco de referencia de las políticas que defendamos durante los próximos 4 años.
En estas primarias que acaban de terminar quise poner un punto diferente, desdramatizar la pasión con la que much@s compañer@s acompañaban a las candidaturas que se presentaron. Ni que decir tiene que a este partido no le falta pasión, entrega y coraje... pero lo del sentido del humor y la capacidad de autocrítica ya son otros cantares. Vayan por adelantado mis disculpas para quienes se sintieran ofendidos en los 3 artículos que publiqué, yo también disculparé a quienes me han faltado al respeto en los diferentes foros, grupos de whatsapp y cenas de equipos (sí chicos, os tengo vigilados jajajaja) por expresar mis opiniones en libertad.
Ahora, toca cumplir la palabra dada por todos. Las candidaturas prometieron la integración en los equipos futuros de todos aquellos que no les hubieran apoyado. Es el momento de hacer gala de esa palabra y componer amplios espacios de encuentro, escogiendo a aquellas personas destacadas por su trayectoria y complementando el programa propio con las aportaciones de quienes no estuvieron jurando lealtades. A mi, este punto en particular, me parece esencial.
Tengo claro que el adversario son las derechas conservadoras que han gobernado mas de 20 años y que, si vuelvo a la política activa, no será para hacer las mismas cosas que había hecho en mis etapas anteriores. Me explico, antes de ahora... por mucho tiempo, se me dijo (como a otr@s compañer@s) que tenía una carencia, la famosa titulitis. Triste pero cierto, eso había sido hasta hace unos 6 años. Después de este tiempo ya tengo mi licenciatura, apunto de sacar mi máster y hablo 2 idiomas, entre otras muchas cuestiones y experiencias que he ido acumulando. Me he preparado.
Ahora me apetece volver, me gustaría volver. De momento preparo la Ponencia que se estudiará en el 15º Congreso y mi Agrupación me ha confiado representarl@s en esta ocasión, me siento muy agradecido. En alguna ocasión tuve oportunidad de estar presente en congresos, pero siempre desde la parte técnica, ahora tendré ocasión de expresar tantas cosas en voz alta y compartirlas con la totalidad del partido, bueno, es una pequeña gran alegría.
No tener ataduras, por decisión propia, lleva muchas veces a que nadie cuente contigo y otras, a que cualquier se sienta libre para, precisamente, contar contigo. ¿Cuánta gente debería darse cuenta de esto? Mucha! 😎
Toca, creo, construir un discurso para desvestir las grandes mentiras de las fuerzas conservadoras en un período negro de la historia de nuestra tierra y que, al mismo tiempo, sirva para identificar las prioridades de crecimiento de la ciudadanía. En este trabajo he puesto mi empeño para este camino. Después del cónclave... será otra historia, con otra música, será... diferente.
Gracias a quienes habéis aceptado mis preguntas (y las que quedan) para poder ilustrarme y a tod@s l@s que habéis dedicado tiempo a convencerme de que tenía que votar una u otra cosa, siempre es un placer escucharos.
Todos juntos... y a por todas 😤
Me toca representar a mi Agrupación en este 15º Congreso y ya os adelanto que me lo voy currando dándole toda la importancia al documento político. Mas que nada porque ha de ser el marco de referencia de las políticas que defendamos durante los próximos 4 años.
En estas primarias que acaban de terminar quise poner un punto diferente, desdramatizar la pasión con la que much@s compañer@s acompañaban a las candidaturas que se presentaron. Ni que decir tiene que a este partido no le falta pasión, entrega y coraje... pero lo del sentido del humor y la capacidad de autocrítica ya son otros cantares. Vayan por adelantado mis disculpas para quienes se sintieran ofendidos en los 3 artículos que publiqué, yo también disculparé a quienes me han faltado al respeto en los diferentes foros, grupos de whatsapp y cenas de equipos (sí chicos, os tengo vigilados jajajaja) por expresar mis opiniones en libertad.
Ahora, toca cumplir la palabra dada por todos. Las candidaturas prometieron la integración en los equipos futuros de todos aquellos que no les hubieran apoyado. Es el momento de hacer gala de esa palabra y componer amplios espacios de encuentro, escogiendo a aquellas personas destacadas por su trayectoria y complementando el programa propio con las aportaciones de quienes no estuvieron jurando lealtades. A mi, este punto en particular, me parece esencial.
Tengo claro que el adversario son las derechas conservadoras que han gobernado mas de 20 años y que, si vuelvo a la política activa, no será para hacer las mismas cosas que había hecho en mis etapas anteriores. Me explico, antes de ahora... por mucho tiempo, se me dijo (como a otr@s compañer@s) que tenía una carencia, la famosa titulitis. Triste pero cierto, eso había sido hasta hace unos 6 años. Después de este tiempo ya tengo mi licenciatura, apunto de sacar mi máster y hablo 2 idiomas, entre otras muchas cuestiones y experiencias que he ido acumulando. Me he preparado.
Ahora me apetece volver, me gustaría volver. De momento preparo la Ponencia que se estudiará en el 15º Congreso y mi Agrupación me ha confiado representarl@s en esta ocasión, me siento muy agradecido. En alguna ocasión tuve oportunidad de estar presente en congresos, pero siempre desde la parte técnica, ahora tendré ocasión de expresar tantas cosas en voz alta y compartirlas con la totalidad del partido, bueno, es una pequeña gran alegría.
No tener ataduras, por decisión propia, lleva muchas veces a que nadie cuente contigo y otras, a que cualquier se sienta libre para, precisamente, contar contigo. ¿Cuánta gente debería darse cuenta de esto? Mucha! 😎
Toca, creo, construir un discurso para desvestir las grandes mentiras de las fuerzas conservadoras en un período negro de la historia de nuestra tierra y que, al mismo tiempo, sirva para identificar las prioridades de crecimiento de la ciudadanía. En este trabajo he puesto mi empeño para este camino. Después del cónclave... será otra historia, con otra música, será... diferente.
Gracias a quienes habéis aceptado mis preguntas (y las que quedan) para poder ilustrarme y a tod@s l@s que habéis dedicado tiempo a convencerme de que tenía que votar una u otra cosa, siempre es un placer escucharos.
Todos juntos... y a por todas 😤
domingo, 17 de septiembre de 2017
Lucas Ayala, el candidato Glutamina.
Me puse guapo.... que el candidato es guapo y como todos los de su raza, se hace esperar.
Una hora casi que nos tuvo el c _ _ _ _ n aguardando porque, explicaciones debidas, un problema en su pueblo requería su atención urgente. Tiempo que aprovecho para encontrarme con los compañeros de mi agrupación local, departir, e intentar buscarle salida al mobiliario vintage que conservan las oficinas de la UGT de Cartagena.
Lucas Ayala es un candidato ligero y con las ideas claras, expone sin ambages su visión del partido, de la sociedad de la Región de Murcia y de estas primarias y congreso a las que califica como "trascendentales", las mas importantes en los últimos 20 años.
El dato no se le escapa de la boca, porque dice, las políticas del PP han llevado a nuestras instituciones a un estado de descomposición insostenible. El salón de actos estaba lleno de gente que interrumpieron el discurso del orador un par de veces cuando hizo ilusiones a la unidad y a la regeneración.
No se corta, a los que le dicen que es demasiado joven para ganar estas elecciones, él responde que seguro que no es viejo. A aquellos que lo critican por su inexperiencia podría decirles fácilmente que ya ejerce en la política institucional y lleva 10 años militando en el PSOE. Como los otros candidatos, desnuda su biografía contando que es hijo de un jubilado de autobuses y de una trabajadora del limón.
Se despacha la intervención en menos de 20 minutos, y es que Lucas Ayala atropella el discurso sin que a los que escuchamos nos de prácticamente tiempo a deglutir lo que nos ofrece. Un inconveniente para los que nos gusta repensar el argumento. Las propuestas pasan por incluir en un foro senior a la colección de ex-altos cargos que hemos acumulado después de 20 años en la oposición... tenemos unos cuantos. No hace referencia a la "Casa del Pueblo Virtual" que también lleva en su programa, pero sí a armar un frente de agentes políticos y sociales que sirva de vanguardia de la ciudadanía. "Hemos hecho cosas mal" dice (es la primera vez que lo escucho en un candidato) y no se conforma con la barrera del 20% de votos que llevamos recogiendo en las últimas citas electorales autonómicas.
Se respira un ambiente de franqueza, de la seguridad que tiene alguien que sabe que lo mas probable es que pierda por ser poco conocido, pero que aun así, continua adelante porque entiende la política como una carrera de fondo. Le van a dar palos hasta en el carnet de identidad, pero creo que le da igual.
Después de todo Lucas Ayala lleva como lema "VolveraSer", "VolveraGanar" ya sabéis... volver...
Llegan las preguntas y levanto la mano (¿qué esperabáis?) y hago un par de reflexiones sobre la participación ciudadana en nuestros procesos y cuál sería su postura de colaboración con las entidades sindicales. Me quedo solo en la primera, como siempre, a estas alturas de la película casi nadie ha entendido que si es la ciudadanía la que paga nuestras facturas debería tener mas entidad en nuestras estructuras... una pena. Con respecto a la segunda, dice el candidato que él es favorable a incluso adelantar a los sindicatos en algunas cuestiones.
Falta el debate que los candidatos tendrán la próxima semana, pero ya tengo la información suficiente para transmitiros mi impresión sobre los 3 proyectos y que, en consecuencia, votéis a cual de ellos debo respaldar en primera vuelta y, si fuera necesario, en segunda vuelta.
Damas y caballeros.... a votar 😍
Una hora casi que nos tuvo el c _ _ _ _ n aguardando porque, explicaciones debidas, un problema en su pueblo requería su atención urgente. Tiempo que aprovecho para encontrarme con los compañeros de mi agrupación local, departir, e intentar buscarle salida al mobiliario vintage que conservan las oficinas de la UGT de Cartagena.
Lucas Ayala es un candidato ligero y con las ideas claras, expone sin ambages su visión del partido, de la sociedad de la Región de Murcia y de estas primarias y congreso a las que califica como "trascendentales", las mas importantes en los últimos 20 años.
El dato no se le escapa de la boca, porque dice, las políticas del PP han llevado a nuestras instituciones a un estado de descomposición insostenible. El salón de actos estaba lleno de gente que interrumpieron el discurso del orador un par de veces cuando hizo ilusiones a la unidad y a la regeneración.
No se corta, a los que le dicen que es demasiado joven para ganar estas elecciones, él responde que seguro que no es viejo. A aquellos que lo critican por su inexperiencia podría decirles fácilmente que ya ejerce en la política institucional y lleva 10 años militando en el PSOE. Como los otros candidatos, desnuda su biografía contando que es hijo de un jubilado de autobuses y de una trabajadora del limón.
Se despacha la intervención en menos de 20 minutos, y es que Lucas Ayala atropella el discurso sin que a los que escuchamos nos de prácticamente tiempo a deglutir lo que nos ofrece. Un inconveniente para los que nos gusta repensar el argumento. Las propuestas pasan por incluir en un foro senior a la colección de ex-altos cargos que hemos acumulado después de 20 años en la oposición... tenemos unos cuantos. No hace referencia a la "Casa del Pueblo Virtual" que también lleva en su programa, pero sí a armar un frente de agentes políticos y sociales que sirva de vanguardia de la ciudadanía. "Hemos hecho cosas mal" dice (es la primera vez que lo escucho en un candidato) y no se conforma con la barrera del 20% de votos que llevamos recogiendo en las últimas citas electorales autonómicas.
Se respira un ambiente de franqueza, de la seguridad que tiene alguien que sabe que lo mas probable es que pierda por ser poco conocido, pero que aun así, continua adelante porque entiende la política como una carrera de fondo. Le van a dar palos hasta en el carnet de identidad, pero creo que le da igual.
Después de todo Lucas Ayala lleva como lema "VolveraSer", "VolveraGanar" ya sabéis... volver...
Llegan las preguntas y levanto la mano (¿qué esperabáis?) y hago un par de reflexiones sobre la participación ciudadana en nuestros procesos y cuál sería su postura de colaboración con las entidades sindicales. Me quedo solo en la primera, como siempre, a estas alturas de la película casi nadie ha entendido que si es la ciudadanía la que paga nuestras facturas debería tener mas entidad en nuestras estructuras... una pena. Con respecto a la segunda, dice el candidato que él es favorable a incluso adelantar a los sindicatos en algunas cuestiones.
Falta el debate que los candidatos tendrán la próxima semana, pero ya tengo la información suficiente para transmitiros mi impresión sobre los 3 proyectos y que, en consecuencia, votéis a cual de ellos debo respaldar en primera vuelta y, si fuera necesario, en segunda vuelta.
Damas y caballeros.... a votar 😍
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